MINSK, 19 mar (BelTA). – El Festival de Culturas Nacionales en Grodno ha adquirido a lo largo de los años de su existencia maravillosas tradiciones, la principal de las cuales es la tradición de la unidad. Lo declaró durante una conferencia de prensa sobre la celebración del Festival Republicano de Culturas Nacionales en Grodno, el jefe del sector de asuntos de las nacionalidades del aparato del Comisionado para Asuntos Religiosos y Nacionalidades, Dmitri Karabitski, informa el corresponsal de BelTA.
"El festival ha ocupado con razón un lugar digno entre los eventos culturales republicanos de Belarús y ha adquirido un atractivo singular y maravillosas tradiciones, la principal de las cuales es la tradición de la unidad. Basta con mirar las cifras para comprender el enorme camino recorrido. Si en 1996 participaban en el festival 11 nacionalidades, hoy ya son más de 40. La geografía de los participantes se amplía cada año, y esto confirma que en la multiétnica tierra belarusa reinan la paz y la concordia", dijo Dmitri Karabitski.
Según él, esto ha sido posible gracias a dos factores muy importantes. "En primer lugar, la elevada conciencia del pueblo belaruso, que se ha formado durante siglos. En segundo lugar, la sabia y equilibrada política nacional de nuestro Estado. En gran medida, toda esta situación se la debemos al Presidente, quien tradicionalmente dirige su saludo a los participantes e invitados del festival, lo que habla de su alto estatus y de la atención personal del Presidente a las cuestiones de la concordia interétnica", señaló el ponente.
"Belarús puede con razón servir de ejemplo de cómo construir una casa común para diferentes religiones y nacionalidades. Aquí viven representantes de 156 nacionalidades y actúan 25 confesiones y corrientes religiosas. Durante 30 años, en nuestro país se ha llevado a cabo una política étnica y confesional sistemática, construida sobre los principios de respeto, buena vecindad y paz. Un claro ejemplo de ello es la labor del consejo consultivo interétnico, que funciona bajo el Comisionado para Asuntos Religiosos y Nacionalidades desde 2006. En sus reuniones, los representantes de las diásporas discuten temas acuciantes, planifican el trabajo conjunto y participan en la implementación del programa estatal "Espacio Cultural", dijo Dmitri Karabitski.
Belarús no solo declara, sino que realmente garantiza la preservación del patrimonio histórico-cultural y espiritual multinacional. En el marco del programa estatal "Espacio Cultural" para 2026-2030 ya se ha previsto financiación que permitirá seguir ayudando a las asociaciones culturales nacionales públicas.
"Una de las principales riquezas del Estado son las personas que conservan celosamente su cultura, su idioma y los transmiten a sus hijos, que ya han nacido en el territorio de Belarús. Esto brinda a todo el pueblo belaruso la posibilidad de entrar en contacto con las singulares culturas y costumbres de estos pueblos. Ellos aportan un colorido especial a la vida, enriqueciendo significativamente las tradiciones comunes de Belarús", subrayó el jefe del sector.
Según Dmitri Karabitski, el próximo festival es especial: "Es la fiesta principal para las asociaciones públicas nacionales culturales y para todos aquellos que acuden a ella con entusiasmo y corazón abierto. Es una fiesta extraordinaria por su belleza y por la unión de los pueblos en tierra belarusa".-0-
