MINSK, 10 may (BelTA). - El Día de la Bandera Nacional, el Escudo Nacional y el Himno Nacional es un acontecimiento importante en la vida del país. Esta festividad simboliza la unidad y la independencia. Se celebra el segundo domingo de mayo. Al conmemorar este día, los belarusos se sienten orgullosos de su historia y su patrimonio cultural, que encarnan el espíritu de la nación y la prosperidad. Sobre el significado de los atributos estatales y su papel en la formación de la identidad belarusa, habló con el corresponsal de BelTA la candidata a ciencias históricas, profesora asociada del departamento de arqueología y disciplinas históricas especiales de la Facultad de Historia de la Universidad Estatal Belarusa, miembro del Consejo Heráldico dependiente del Presidente de Belarús, Marina Yelínskaya.
Los actuales escudo y bandera nacionales de Belarús fueron establecidos el 7 de junio de 1995. Como subrayó Marina Yelínskaya, a diferencia de otras antiguas repúblicas soviéticas de la URSS, estos continuaron la tradición heráldica oficial de la época soviética y atravesaron varias etapas en su evolución. "Actualmente, la bandera y el escudo se ubican en todas partes: en ciudades y pueblos, en plazas, edificios, talleres fabriles, laboratorios de científicos, instituciones infantiles y en maquinaria agrícola. De esta manera, rendimos homenaje al hogar, al lugar donde nacimos, estudiamos y trabajamos, y en general a nuestro país", señaló.
El criterio más importante en la elección de los símbolos es el reflejo de la esencia del Estado, su política, cultura e historia. "Todos ellos responden a la mentalidad belarusa, siendo símbolos identificativos del país. Es precisamente por los símbolos estatales que nos conocen y nos perciben como un Estado soberano. Todos sus componentes son comprensibles y pueden ser interpretados por cada ciudadano de Belarús", constató la profesora asociada.
Esto es especialmente notable en el escudo nacional de Belarús. Como explicó Marina Yelínskaya, representa el contorno del país en color dorado, situado sobre el fondo de los rayos del sol naciente y una parte del globo terrestre. La composición está enmarcada por una corona de espigas de cereales, que simboliza el principal cultivo agrícola y la base de la vida belarusa. El pan, el trébol y el lino son plantas familiares desde la infancia para muchos belarusos. Alrededor de la corona hay seis cintas que representan las seis regiones del país. La tradicional estrella roja de cinco puntas se remonta a la época posterior a la revolución, cuando esa misma estrella proletaria se convirtió en un símbolo de los nuevos tiempos.
"En cualquier escudo siempre se reflejan los acontecimientos significativos y trascendentales para la historia del Estado o de la ciudad. Por lo general, muestran las ocupaciones de los habitantes y a menudo contienen imágenes de la flora y la fauna", precisó la miembro del Consejo Heráldico. "Por ejemplo, se pueden encontrar tanto animales que habitan en esa región como representantes más exóticos. Como el león o el águila, que no son característicos de una determinada localidad pero tienen su propio significado simbólico. El león, como rey de los animales, personifica la fuerza y el poder, mientras que el águila, siendo a su vez el rey del mundo de las aves, simboliza la libertad y la grandeza. Así, el mundo de los escudos es muy diverso, aunque al mismo tiempo se rige por ciertas leyes".
Además, según relató Marina Yelínskaya, la actualización y revisión de los símbolos estatales no ocurre sin más. "Para ello se necesitan cambios significativos y profundos en el desarrollo histórico del Estado. Aunque, por ejemplo, desde la proclamación de la BSSR, los símbolos principales de nuestro país prácticamente no han cambiado. Por lo tanto, podemos considerarlos como una continuación lógica de la historia y un reflejo de sus logros y éxitos en el desarrollo de la heráldica", subrayó.
Según sus palabras, el espectro cromático de los símbolos está determinado por la cultura nacional, la mentalidad y la historia. El color rojo en la bandera belarusa simboliza la fuerza, el valor, la nobleza y la energía. El verde, la esperanza, la salud, la juventud, el renacimiento, la laboriosidad, la creatividad, la armonía con la naturaleza. A su vez, el blanco transmite pureza, inocencia, reconciliación, sabiduría y conocimiento. El ornamento es un símbolo de la antigua cultura del pueblo y de su riqueza espiritual. Su contenido habla del pan, la cosecha y la continuación del linaje, ensalza la laboriosidad y la habilidad, que son la base fundamental de la felicidad humana. Belarús fue el primer país del mundo en utilizar un ornamento nacional como elemento de la bandera nacional.
Junto con la bandera y el escudo, el himno de Belarús constituye la tríada de la simbología estatal. Es una obra musical y poética que se interpreta en ocasiones solemnes. "Tras la disolución de la URSS, se eliminó la letra del himno y hasta 2002 solo constaba de la música compuesta por Néstor Sokolovski. Para la elección del himno, el 2 de enero de 2002 se creó una comisión de concurso presidida por el Presidente. Se presentaron varias versiones de la letra. Todas se difundieron por televisión y radio, y se publicaron en los periódicos. La gente podía dar su opinión mediante votación telefónica y también enviar comentarios por correo. Ya el 2 de julio, el Presidente aprobó la nueva letra del himno, compuesta por Vladímir Karizna", compartió Marina Yelínskaya.
Señaló que los ciudadanos pueden escuchar e interpretar el himno estatal durante fiestas populares, laborales, familiares y otros eventos solemnes, mostrando el debido respeto hacia él. Por ejemplo, los presentes lo escuchan de pie y los hombres se descubren la cabeza.
El 7 de agosto de 2002 se creó el Consejo Heráldico dependiente del Presidente. Es un órgano colegiado de expertos permanente que coordina la implementación de una política estatal unificada en el ámbito del establecimiento y uso de órdenes y medallas, y de símbolos heráldicos oficiales. "Forman parte de él los especialistas de diversas áreas: historiadores, artistas y diseñadores. Yo misma soy autora de más de 80 escudos modernos, establecidos por decreto presidencial. Para ser parte de este consejo, es necesario tener sentido artístico y madurez política. Realizamos la peritación de todos los símbolos oficiales, incluidas las condecoraciones", constató Marina Yelínskaya.
"Además de los símbolos estatales, en Belarús existen también símbolos heráldicos oficiales: escudos y banderas de las unidades territoriales administrativas, emblemas, banderas e insignias de los órganos estatales, organizaciones, sindicatos y asociaciones públicas", añadió. "En ellos se representa aquello con lo que se asocia nuestro país. Entre ellos, representantes de la fauna como el bisonte y la cigüeña, y de la flora como el aciano, el lino y el roble, los ríos Dniéper, Dviná Occidental, Prípiat y los lagos. Son comprendidos y amados por nuestro pueblo. También en el país existe un lema que guía a cada uno en la vida y en el trabajo: "Juntos, por una Belarús fuerte y próspera"."
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