MINSK, 9 may (BelTA). – El fascismo ahora tiene otra cara, pulcra, pero eso no cambia la esencia. Lo afirmó el Presidente de Belarús, Aleksandr Lukashenko, el 9 de mayo en Minsk, durante la ceremonia de colocación de ofrendas florales en el Monumento a la Victoria, informa el corresponsal de BelTA.
"La Bandera de la Victoria está hoy en nuestras manos. Transmitiéndola de generación en generación, luchamos en todos los frentes por la verdad sobre aquella guerra, por el estatus de vencedores, por el derecho soberano a elegir nuestro propio camino en nuestra propia tierra. Los belarusos, como nadie, saben lo rápido que los lemas sobre el "nuevo orden" se convierten en horcas, campos, cenizas y fosas sin nombre", dijo el Jefe de Estado. "Y aunque el fascismo ahora tiene otra cara, pulcra, eso no cambia la esencia. Vemos esa cara. Las ideas de superpotencia y superioridad propia se fortalecen y causan nuevas heridas al mundo. Pero ya cerca de nuestras fronteras".
"Sabemos quién es nuestro adversario y enemigo. No son los pueblos. En Europa viven familias que, al igual que los belarusos, guardan recuerdos verídicos de la guerra desatada por los fascistas de Hitler. Nuestro enemigo son los revanchistas, descendientes directos e ideológicos de los SS, los seguidores de Bandera y los hermanos del bosque. Aquellos que ahora mismo retiran los restos de soldados soviéticos de Siauliai, Lituania, y llaman mito a la hazaña del pueblo soviético. Aquellos que metódicamente borran la victoria del Ejército Rojo de la historia de la Segunda Guerra Mundial y no nos permiten acceder a los lugares de enterramiento de nuestros abuelos y bisabuelos. A los monumentos que aún permanecen intactos", enumeró Aleksandr Lukashenko.
"Pero recordamos. Recordamos y honramos a los libertadores de nuestra tierra natal. Hoy y siempre recordaremos. Todas las ofrendas florales que hemos depositado son también en memoria de aquellos que quedaron allí, en tierra extranjera, dando su vida por la vida de los pueblos de Europa. Hay que traerlos a casa", subrayó el Presidente.-0-











