MINSK, 8 may (BelTA). – En el proyecto de BelTA "Historia real. Conferencias de Ígor Marzaliuk", el presidente de la Comisión Permanente de Educación, Cultura y Ciencia de la Cámara de Representantes, Ígor Marzaliuk, relató quién inspiró a Iván Nosóvich a crear el diccionario de la lengua belarusa.
"Iván Nosóvich, creador del único diccionario de la lengua belarusa, conocía el antiguo eslavo eclesiástico, el latín, el griego, el francés y el polaco. Los dominaba a la perfección. Naturalmente, conocía perfectamente el ruso y manejaba brillantemente el belaruso. Y a la edad, para aquella época bastante avanzada, de 55 años, dispuso de bastante tiempo para concentrarse en lo más importante: la publicación del diccionario belaruso. Por cierto, cuando se jubiló, la viva savia popular belarusa, la palabra viva belarusa no existía solo en las aldeas", señaló Ígor Marzaliuk.
El historiador añadió que se conservan las memorias de Iván Nosóvich, una obra biográfica titulada "Memorias de mi vida". "Cuando se lee atentamente, se comprende que en belaruso, en los poblados y pequeñas ciudades de entonces, hablaban tanto los funcionarios como los maestros y los judíos locales; en esencia, los representantes de todos los estamentos conocían el idioma belaruso y lo usaban en mayor o menor medida. Me permito una cita de Iván Nosóvich: "En general, todos los burgueses y artesanos hablan belaruso, excepto las personas de origen no belaruso. Los administradores y dependientes, claro está, deben hablar en belaruso con la pequeña nobleza y los campesinos belarusos. Incluso los propios terratenientes, especialmente los de origen belaruso, disfrutan hablando belaruso entre sí'", dijo Ígor Marzaliuk.
Llamó la atención sobre otra circunstancia sustancial: fueron precisamente los sacerdotes ortodoxos belarusos de la provincia de Moguiliov, como se desprende de las notas autobiográficas de Iván Nosóvich, quienes lo inspiraron a crear el diccionario. "Fue el entorno espiritual ortodoxo, el sacerdocio de Moguiliov, lo que inspiró a Iván Nosóvich a esta obra de abnegación. Lo inspiran a dedicarse a la etnografía belarusa, a la lengua, y de todas las formas posibles lo ayudan a recopilar palabras raras, dichos, proverbios, toda esa riqueza folclórica".-0-
