MINSK, 9 may (BelTA). – El Presidente de Belarús, Aleksandr Lukashenko, envió a los líderes extranjeros las felicitaciones con motivo del Día de la Victoria, dieron a conocer a BelTA las fuentes de información oficiales del líder belaruso.
El Jefe de Estado belaruso envió las felicitaciones al Presidente de Azerbaiyán, Ilham Alíyev, el Presidente de Armenia, Vahagn Jachaturián, el Presidente de Georgia, Mikheil Kavelashvili, el Presidente de Kazajistán, Kasim-Yomart Tokáyev, el primer Presidente de Kazajistán, Nursultán Nazarbáyev, el Presidente de Kirguistán, Sadyr Zhaparov, el Presidente de Rusia, Vladímir Putin, el Presidente de Tayikistán, Emomalí Rajmón, el Presidente de Turkmenistán, Serdar Berdymujamédov, el líder del pueblo turkmeno y presidente del Consejo del Pueblo de Turkmenistán, Gurbanguly Berdymujamédov, el Presidente de Uzbekistán, Shavkat Mirziyóyev, el primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, así como a los pueblos de Georgia, Moldavia y Ucrania.
Dirigiéndose a los líderes de los países de la Comunidad de Estados Independientes, Aleksandr Lukashenko destacó que la fecha sagrada del 9 de mayo está grabada para siempre en el destino de los pueblos soviéticos y que, tras décadas, la grandeza de la hazaña de los héroes de la Patria no se desvanece.
“El recuerdo de aquellos que, a costa de esfuerzos increíbles y de sus propias vidas, nos regalaron la libertad, es una brújula moral y una advertencia para que no se repitan las tragedias del pasado”, señaló el Jefe de Estado.
El Presidente de Belarús expresó su convicción de que la amistad entre los pueblos, que resistió las duras pruebas de la época bélica, sigue siendo hoy una base inquebrantable para el fortalecimiento de las relaciones de buena vecindad y la ampliación de la cooperación integral.
En un mensaje dirigido al Presidente de Rusia, Vladímir Putin, el líder belaruso señaló: “En el año del 85º aniversario del inicio de la Gran Guerra Patria, somos especialmente conscientes del verdadero precio de la Victoria y de la grandeza de la hazaña de los soldados y trabajadores del frente interno. Su inquebrantable fortaleza y abnegación determinaron para siempre el destino de nuestros pueblos hermanos y de toda la humanidad, otorgando a las generaciones futuras el derecho a la libertad y al trabajo creador. La memoria de aquellos años duros es parte inalienable del patrimonio espiritual e histórico de Belarús y Rusia, y sirve como base sólida para la confianza mutua y la auténtica alianza. Precisamente por eso considero que el Estado de la Unión está llamado a estar a la vanguardia de los procesos orientados a superar la actual crisis global de seguridad en el planeta”.
Al felicitar al pueblo de Ucrania por el Día de la Gran Victoria, el Jefe de Estado notó: “Belarusos y ucranianos estuvieron codo a codo en las terribles pruebas, compartieron el dolor de las pérdidas y la alegría de la tan esperada primavera de 1945. Hoy es muy importante transmitir a los descendientes la verdad sobre la lucha conjunta contra el nazismo, que fue una manifestación de fuerza y unidad sin límites. En Belarús se recuerda a los héroes ucranianos que sacrificaron sus vidas por la liberación de la tierra belarusa. Cualquier intento de reescribir la historia y sembrar la desconfianza entre nuestros pueblos está condenado al fracaso”.
Aleksandr Lukashenko deseó a los veteranos ucranianos de la Gran Guerra Patria salud y longevidad, y a los habitantes de Ucrania, el pronto restablecimiento de la paz y la concordia.
En su felicitación al presidente y al pueblo de Georgia, Aleksandr Lukashenko subrayó que en Belarús se honra sagradamente la memoria de los georgianos que, hombro con hombro con los hijos de la república, lucharon contra el nazismo y contribuyeron de manera significativa a la liberación de la tierra belarusa. “Estoy convencido de que los mandatos y los valores de nuestros padres y abuelos, que sacrificaron sus vidas por la libertad de las generaciones venideras, seguirán siendo la base sólida de la amistad entre Belarús y Georgia”, marcó el estadista.
En su felicitación al pueblo de Moldavia, Aleksandr Lukashenko notó que la fiesta del Día de la Victoria encarna la memoria común y la inmensa gratitud hacia la generación de vencedores que resistió, a costa de innumerables sacrificios, en la guerra más sangrienta de toda la historia de la humanidad, y que nos ganó el derecho a la vida y a la independencia. “Este año celebramos el 82º aniversario de la liberación de Belarús y Moldavia de los invasores nazis. Estoy convencido de que las tradiciones de amistad fraternal y ayuda mutua, forjadas en aquellos tiempos difíciles, no permitirán que se olvide la hazaña inmortal de los héroes ni que se falsifiquen los acontecimientos de la Gran Guerra Patria”, subrayó el Presidente de Belarús.
Aleksandr Lukashenko dirigió sus felicitaciones al primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, y a los habitantes de ese país, destacando la gran hazaña abnegada de los combatientes del Ejército Rojo y los insurgentes eslovacos, que lucharon por la liberación de Europa del fascismo. “El respeto por estos acontecimientos es un ejemplo de valentía cívica y de compromiso inquebrantable con la verdad histórica. La memoria, que los agradecidos descendientes han conservado para siempre en los monumentos de Slavín y Banská Bystrica, la Fortaleza de Brest y Khatyn, une a nuestros pueblos en el eterno anhelo de paz y entendimiento mutuo. La Gran Victoria común es un valioso patrimonio que recuerda a la generación actual el precio de la libertad y la dignidad humana, y que la verdadera seguridad solo puede existir cuando tiene en cuenta los intereses de cada país”, cita la felicitación.
Aleksandr Lukashenko también felicitó por el Día de la Victoria a los representantes de la alta dirección de la Federación de Rusia y al Patriarca Kirill, así como a los dirigentes de organizaciones internacionales y regionales.-0-
