Fotografía: NicoElNino / iStock
MOSCÚ, 24 abr (BelTA - TV
BRICS) - Investigadores de la Universidad Estatal de San Petersburgo
(SPbGU) han creado un programa capaz de calcular las características de
las inundaciones súbitas. Este programa permite predecir la destrucción
de represas de tierra en embalses y lagos, así como las rupturas de
lagos glaciares de montaña formados por acumulaciones de sedimentos
morrénicos (fragmentos de roca, arcilla y grava generados por el
movimiento de los glaciares). La finalidad del desarrollo es prevenir el
desbordamiento de agua y reducir así las posibles consecuencias
destructivas, según informa la universidad, socio de TV BRICS.
Los lagos glaciares inestables pueden vaciarse de forma repentina, perdiendo grandes volúmenes de agua debido a un calentamiento abrupto o precipitaciones extremas. También corren riesgo los embalses, especialmente ante lluvias anómalas que erosionan los diques de tierra y provocan inundaciones.
El programa puede predecir parámetros de una posible ruptura de represa: momento de la rotura, caudal máximo de agua, volumen de la inundación y tamaño de la brecha (el lugar de la ruptura), basándose en datos sobre el tamaño del dique, su altura sobre el nivel del lago, la composición y propiedades del suelo, entre otros.
“La singularidad de nuestra solución radica en que hemos desarrollado un método para calcular la heterogeneidad de los diques de tierra, ya que el suelo presenta distintas propiedades hidro-físicas en diferentes puntos, y hemos considerado dos mecanismos principales de ruptura: el desbordamiento y la erosión del canal de filtración dentro del dique”, explicó la directora de la investigación, la profesora Galina Priajina, de la SPbGU.
El programa está diseñado para calcular las características de las rupturas en cuerpos de agua ubicados en regiones montañosas de difícil acceso, donde no existen estaciones hidrológicas. Anteriormente, para obtener datos de estas zonas, era necesario realizar expediciones o utilizar imágenes satelitales.
Los investigadores probaron su desarrollo en tres lagos donde ya ocurrieron inundaciones súbitas: Bashkara en el Cáucaso, Maashei en Altái y Nurgan en Mongolia. Próximamente, planean incorporar un módulo que calcule la afluencia de agua, considerando la cantidad que llega al lago por lluvias o deshielo glaciar, lo que permitirá predecir con mayor precisión el comportamiento de todo el sistema lacustre.
Los lagos glaciares inestables pueden vaciarse de forma repentina, perdiendo grandes volúmenes de agua debido a un calentamiento abrupto o precipitaciones extremas. También corren riesgo los embalses, especialmente ante lluvias anómalas que erosionan los diques de tierra y provocan inundaciones.
El programa puede predecir parámetros de una posible ruptura de represa: momento de la rotura, caudal máximo de agua, volumen de la inundación y tamaño de la brecha (el lugar de la ruptura), basándose en datos sobre el tamaño del dique, su altura sobre el nivel del lago, la composición y propiedades del suelo, entre otros.
“La singularidad de nuestra solución radica en que hemos desarrollado un método para calcular la heterogeneidad de los diques de tierra, ya que el suelo presenta distintas propiedades hidro-físicas en diferentes puntos, y hemos considerado dos mecanismos principales de ruptura: el desbordamiento y la erosión del canal de filtración dentro del dique”, explicó la directora de la investigación, la profesora Galina Priajina, de la SPbGU.
El programa está diseñado para calcular las características de las rupturas en cuerpos de agua ubicados en regiones montañosas de difícil acceso, donde no existen estaciones hidrológicas. Anteriormente, para obtener datos de estas zonas, era necesario realizar expediciones o utilizar imágenes satelitales.
Los investigadores probaron su desarrollo en tres lagos donde ya ocurrieron inundaciones súbitas: Bashkara en el Cáucaso, Maashei en Altái y Nurgan en Mongolia. Próximamente, planean incorporar un módulo que calcule la afluencia de agua, considerando la cantidad que llega al lago por lluvias o deshielo glaciar, lo que permitirá predecir con mayor precisión el comportamiento de todo el sistema lacustre.
