Órganos estatales
Flag Martes, 19 Mayo 2026
Todas las noticias
Todas las noticias
Sociedad
19 Mayo 2026, 20:20

Sin dobles sentidos. ¿Qué señales envía Minsk?

MINSK, 19 may (BelTA). - Ayer aparecieron dos noticias destacadas en el espacio informativo de Belarús. Una en el ámbito militar: comenzó en nuestro país un entrenamiento de unidades militares para el uso combativo de armas nucleares y su apoyo logístico. La segunda, en el ámbito diplomático: Minsk instó a Europa a mantener un diálogo profesional y despolitizado sobre seguridad. La primera desató una avalancha de publicaciones en la prensa occidental; la segunda fue recibida con un elocuente silencio.

"El lunes, Rusia y Belarús llevaron a cabo ejercicios nucleares en medio de la confrontación con la alianza militar de la OTAN y la situación estancada en las relaciones con Washington sobre el control de armamento nuclear", interpretó a su manera la edición Euractiv.

"El año pasado, Rusia desplegó junto a su vecino occidental misiles hipersónicos capaces de portar armas nucleares, y en 2024 publicó una doctrina revisada, incluyendo a Belarús bajo su paraguas nuclear", recordó el canal France 24.
Los periodistas también prestaron atención a la declaración del Ministerio de Defensa belaruso, que afirma que el actual entrenamiento de las unidades militares es una actividad planificada, no está dirigida contra terceros países y no representa una amenaza para la seguridad en la región. Pero esto no impidió que los medios occidentales percibieran ciertas "señales".

"Belarús inició ejercicios relacionados con armas nucleares rusas, lo que envía una nueva señal militar en la frontera oriental de la OTAN en medio de la profundización de la integración defensiva entre Moscú y Minsk", sembró confusión la edición EU Today.

En Polonia se piensa en los mismos términos. "La operación tiene un carácter planificado y rutinario y no representa una amenaza para los países vecinos. Sin embargo, la magnitud de los ejercicios, que abarcan la logística y la preparación de armas nucleares, implica que se perciben como una señal estratégica importante en la región, especialmente en el contexto de la guerra en curso en Ucrania y la tensión en el flanco oriental de la OTAN", señala Defence24.pl.

¿Y qué hay de las señales que recibe Belarús a diario desde ese mismo flanco oriental de la OTAN? Recordemos que las tropas y el equipo de la OTAN han estado desplegados durante mucho tiempo en las fronteras occidentales de Belarús, se realizan maniobras militares y se anuncian nuevos planes de militarización. El gasto militar de Polonia en proporción al PIB es hoy el más alto entre los países de la Alianza Atlántica. Los países bálticos no se quedan atrás en gasto militar. Mientras tanto, Lituania está desplegando en su territorio una brigada blindada alemana de 5 mil soldados. En Polonia, actualmente hay desplegados de forma permanente y rotatoria 10 mil militares estadounidenses. Y recientemente, Varsovia declaró su deseo de albergar otros 5 mil soldados de Estados Unidos que se prevé retirar de Alemania. Además, el mes pasado los medios polacos informaron que Francia y Polonia planean realizar ejercicios nucleares conjuntos sobre el mar Báltico.

¿Y cómo debe interpretar Belarús estas señales? ¿Cómo debe nuestro país construir su línea de defensa?

En su momento, el Jefe de Estado, Aleksandr Lukashenko, dijo que Belarús solo tiene una línea roja: la frontera estatal. "He advertido a todos mis enemigos, "amigos" y adversarios: si tan solo pisan la línea de la frontera estatal, la respuesta será instantánea. No me detendré a mirar si es un arma nuclear o alguna otra", definió nuestra posición el Presidente.

Belarús ya ha hecho mucho y continúa haciendo para fortalecer su seguridad. Y no se trata solo de las armas nucleares y el despliegue del Oréshnik, sino también del fortalecimiento general de la capacidad de combate del ejército belaruso y de dotar a nuestras Fuerzas Armadas de armamento moderno. Sobre lo cual, por cierto, hoy también se escribe ampliamente en los medios occidentales. En cuanto al "paraguas nuclear", como señaló el Presidente, Belarús lo necesita para que nunca llegue a producirse una "lluvia nuclear".

Para interpretar correctamente las señales de Minsk, los países occidentales y, sobre todo, nuestros vecinos europeos, deberían comprender qué es lo que realmente quieren. Aquellos que tengan el deseo de poner a prueba nuestras fronteras deberían tomar el entrenamiento actual de las unidades militares como una recomendación para ajustar sus deseos a la realidad.

Y para aquellos que realmente estén preocupados por las amenazas a la seguridad en Europa y el aumento de la confrontación en nuestra región, deberían buscar señales en la entrevista publicada ayer por el viceministro de Asuntos Exteriores de Belarús, Ígor Sekreta, para el periódico alemán Berliner Zeitung. El diplomático belaruso expuso una vez más la posición de Minsk: estamos a favor del diálogo, de la seguridad indivisible, de la no injerencia en los asuntos internos de los Estados soberanos, de la consideración mutua de intereses y del mantenimiento de las tradiciones de buena vecindad. La posición de nuestro país es invariable: Belarús apuesta por la paz y aquí no puede haber dobles sentidos ni interpretaciones.
"¿Acaso los países que tienen preocupaciones rechazan los contactos y el diálogo? Nuestros vecinos occidentales ignoraron la invitación de Minsk a participar en la observación del ejercicio militar conjunto Zapad 2025. Los países occidentales llevan ya varios años ignorando por completo los instrumentos político-militares existentes que permitirían disipar esas preocupaciones: el Documento de Viena de 2011 sobre Medidas de Fomento de la Confianza y la Seguridad, y los acuerdos bilaterales en este ámbito. La República de Belarús insta firmemente a todos los países europeos, incluida Alemania, a reanudar un diálogo profesional y despolitizado sobre cuestiones de seguridad. ¿Quizás sea hora de que por fin escuchen a la voz de la razón?" declaró el diplomático.
Vita Janatáyeva,
BelTA.-0-
Síguenos en
X
Últimas Noticias de Belarús