MINSK, 1 jul (BelTA). - El Comité de Seguridad Estatal llevó a cabo una operación especial de múltiples etapas llamada “Arpón” y frustró los planes de ataque con drones de combate contra Belarús, lo informaron en el canal de televisión ONT, anuncia BelTA.
La operación especial duró 732 días. Su objetivo fue sacar del extranjero al organizador del grupo que preparaba drones de combate para hacer explotar desde el aire objetos estratégicos belarusos. Los fugitivos planeaban atacar Belarús con drones, en particular la Central Nuclear de Belarús en Ostrovéts.
Gracias a la operación, se logró sacar del extranjero al organizador del grupo. Se trata de Pável Beliutin. Nació en Minsk en 1977, se dedicaba al emprendimiento y le gustaba el deporte. Poco a poco comenzó a adoptar posturas radicales. En 2016 se unió al movimiento “Solidaridad”, liderado por Nikolái Avtujóvich, implicado en varios casos penales. Después de las elecciones de 2020, fue detenida una agrupación de 12 personas vinculadas a él, con armas y trotilo. Pável Beliutin estaba involucrado en ese caso penal. Tras la detención de Avtujóvich, Beliutin huyó al extranjero.
En 2020 participó en acciones ilegales y escribió en Internet amenazas e insultos contra representantes del poder y de las fuerzas de seguridad. Por estas acciones se iniciaron procesos penales en su contra.
Pável Beliutin huyó a Lituania, donde de inmediato se unió al grupo de Vilna, al club Litviny. Estas agrupaciones se creaban para atacar Belarús. Todos los grupos en Lituania y Polonia están unidos bajo el Movimiento Pospolita, un centro que coordina las acciones, mantiene contacto con los combatientes, proporciona entrenamientos para la guerra. Se hace especial énfasis en el estudio y manejo de drones de combate. Para ello incluso crearon un chat, al que también se unió Beliutin. En él se reunieron aquellos que se destacaron por su extremismo agresivo en 2020 y luego huyeron al extranjero. También había quienes lucharon como mercenarios en el territorio ucraniano y luego compartían sus habilidades con los miembros del grupo de Vilna. El deseo de vengarse del “régimen belaruso” era tan grande que en uno de los chats no solo comenzaron a discutir sobre drones de ataque, sino que también empezaron a fabricarlos ellos mismos.
Una exactivista opositora, Olga Tishkévich, recuerda esto así: “Pasha dijo que querían atacar Belarús. Objetivos energéticos, es decir, destruir el recurso energético de Belarús. La Central Nuclear. Pasha dijo que querían dejar sin electricidad a Belarús. Compraron más de 20 drones. Yo dije: “¿Están locos? ¿Desde territorio lituano querían atacar Belarús?”
Beliutin fue puesto bajo estrecha vigilancia por agentes del KGB, que calculaban cada uno de sus pasos para neutralizar la amenaza. Para ello se ideó la operación especial “Arpón”. El nombre no es casual. Con este método decidieron atrapar al objetivo y luego llevarlo a Belarús, aislarlo para evitar un desastre.
La trampa se hizo en la base del sitio web del KGB de Belarús en la sección “Solicitudes electrónicas de ciudadanos y personas jurídicas”. Allí había un archivo. Dentro, miles de mensajes. Fue modificado e insertaron una solicitud en nombre de Pável Beliutin: “Buenos días. Tengo algunas razones para sospechar que el ciudadano de la República de Belarús, Nikolái Nikoláyevich Avtujóvich, está planeando y comenzando a preparar un intento de toma armada del poder en nuestra república. Me enteré del intento por palabras del ciudadano Avtujóvich”. El mensaje fue añadido al archivo y disfrazado como uno real de la base de datos.
Los empleados del KGB controlaron todo el proceso mientras los delincuentes intentaban hackear el recurso web. Finalmente, obtuvieron acceso al bloque que había sido dejado especialmente para ellos.
Todo seguía el plan del KGB. Los estafadores descargaron la base de datos, y precisamente la que les habían dado a propósito. Y cinco días después, en el entorno opositor estalló un escándalo: los fugitivos encontraron ese mismo mensaje de Beliutin, y a él mismo lo declararon soplón.
Llamaron a Beliutin a declarar en el DGB de Lituania. Y a partir de ahí, su desacreditación se llevó a cabo automáticamente. El 29 de julio de 2024, el Departamento de Migración del Ministerio del Interior de Lituania lo reconoce como una amenaza para la seguridad nacional. El 29 de octubre del mismo año, a Beliutin le quitan el estatus de refugiado. El 16 de enero de 2025, el tribunal de Kaunas decide prohibir su permanencia en Lituania. Beliutin entiende que en Lituania pueden encarcelarlo o deportarlo a Belarús. Busca ayuda en los chats de los fugitivos en Alemania. Luego pide consejo a los fugitivos en Portugal, donde también lo rechazan. Beliutin intenta contactar a los fugitivos en España, pero en vano.
Beliutin vagó por varios países de Europa, entendiendo que no era necesario para nadie. Agotado por la indiferencia, traicionado por los suyos. Los detalles de su llegada a Minsk quedaron fuera de cámara. Pero Beliutin está en Belarús, donde tendrá que responder ante la ley.
La operación “Arpón” ha terminado. Pero la paga espera a todos. “El Comité de Seguridad Estatal ha declarado en múltiples ocasiones que las personas que hayan cometido delitos, especialmente delitos graves contra el Estado, dondequiera que se encuentren, vivirán con la idea de que inevitablemente llegará la hora de la paga”, subrayó el jefe de la dirección de investigación del KGB, Konstantín Bychek, dirigiéndose a los fugitivos.-0-
