MINSK, 18 dic (BelTA). – La migración laboral en Belarús debe estar bajo el control del Estado. Lo declaró el Presidente de Belarús, Aleksandr Lukashenko, al responder a las preguntas tras su Mensaje al Pueblo y al Parlamento belarusos, informa el corresponsal de BelTA.
El Jefe de Estado señaló que Angela Merkel, excanciller de Alemania, es a menudo criticada por su política abierta hacia los migrantes. La política social de este país está estructurada de tal manera que los migrantes pueden no trabajar y recibir buenos subsidios. Por eso, los flujos de migrantes de países pobres hacia Alemania no disminuyen.
Aleksandr Lukashenko contó que en su día habló de esta situación con Vladímir Putin, y el Presidente ruso estaba convencido de que a los alemanes les resultaría difícil abandonar esta política. Y es así. “Una vez te metes en algo, es difícil salir”, añadió.
“Por eso no me gustaría invitar a nadie aquí”, dijo el Presidente.
Por otro lado, el país necesita mano de obra. Pero, ¿cómo puede el Estado controlar estos procesos?
“Se necesitan, por ejemplo, 12 personas en la agricultura o la industria. De dónde quieren venir a nuestro país – de las repúblicas postsoviéticas. Son nuestra gente. Allí, en Uzbekistán, tenemos una embajada. El embajador debe aprobar, verificar y enviarnos una lista de 12, 20 o 40 personas”, explicó Aleksandr Lukashenko.
A continuación, las fuerzas del orden verificarán a estas personas. Posteriormente, el director de la empresa firmará un contrato con los migrantes y será responsable de su estancia en Belarús.
“Lo importante aquí no es que vengan a nuestro país, sino que llevemos un registro. No permitir la migración incontrolada. Han venido a trabajar, que trabajen. Pero lo principal (mi estrategia, lo que he decidido para todos) es que hay que tratarlos como a belarusos, como a nuestros propios ciudadanos. Para ellos, el hecho de que puedan venir a curarse un diente o que les atiendan gratis en el hospital es una novedad. Nos alegra que vengan sus familias y que sus hijos vayan a la escuela con los nuestros y reciban una educación totalmente gratuita – se vuelven locos (por la sorpresa – Nota de BelTA)”.
Según el estadista, los trabajadores migrantes comprenden que en Belarús están sometidos a un control especial y se comportan adecuadamente. “Sacamos conclusiones de lo que ha ocurrido con nuestros hermanos más cercanos y no solo con ellos. Lo queramos o no, nos veremos obligados a atraer a estos migrantes. Pero incluso si retenemos (los procesos migratorios – Nota de BelTA), vendrán a nuestro país. Pero vendrán sin control. Por eso hay que controlar todos los procesos. Por ahora lo estamos consiguiendo”, afirmó el líder belaruso.
Afirmó que los migrantes trabajan en Belarús como es debido y que, a menudo, son un buen ejemplo para muchos belarusos que no quieren trabajar, a pesar de las condiciones creadas. La atracción de mano de obra al país también ayuda a apoyar a las pequeñas localidades y pueblos, ya que los puestos de trabajo se cubren principalmente allí.
“Esta es mi estrategia, y no que quiera llenar Belarús de pakistaníes. Pero hay que mantener todo bajo control, hay que verlo todo y tratarlos bien. Y habrá resultados. Ya los vemos”, concluyó Aleksandr Lukashenko.-0-
