MINSK, 7 may (BelTA). – El Presidente de Belarús, Aleksandr Lukashenko, en vísperas de la sagrada fiesta del Día de la Victoria, entregó condecoraciones estatales a merecidos representantes de diversos ámbitos, informa el corresponsal de BelTA.
"En vísperas de la gran y sagrada fiesta del Día de la Victoria, nos hemos reunido en esta sala del Palacio de la Independencia para entregar condecoraciones a nuestros mejores ciudadanos. Esta tradición emblemática es otro hilo vivo de la memoria que conecta tiempos y generaciones, y nos devuelve a cada uno de nosotros al lejano mayo de 1945", señaló el Jefe de Estado durante la ceremonia de entrega de condecoraciones. "Belarús, que perdió en el crisol de la Gran Guerra Patria a uno de cada tres de sus habitantes, fue destruida, incendiada pero no doblegada, y junto con otros pueblos de la Unión Soviética salvó al planeta del fascismo. Es el mayor orgullo de todo el pueblo soviético. Nunca debemos renunciar a este orgullo".
Aleksandr Lukashenko subrayó que en los días de primavera, la república liberada resurgió de las cenizas: "La gente trabajó desinteresadamente, levantando de las ruinas las fábricas y las ciudades. Con ramos de flores silvestres, recibieron los trenes de la Victoria. Y el 9 de mayo, prácticamente toda la población de la ciudad de Minsk salió a la plaza Lenina".
El Presidente señaló que, tras el mitin festivo, se decidió inmortalizar este día tan feliz y largamente esperado. Esa misma tarde, se plantaron miles de árboles en la capital y se creó la Avenida de la Victoria. Esta iniciativa fue calurosamente apoyada en otras ciudades de la república. "Parques, jardines y avenidas de la Victoria, de los Héroes Victoriosos, de la Gloria Partisana existen hoy en prácticamente cada ciudad o pueblo belaruso. Porque el árbol simboliza la vida. Y el trabajo pacífico y creativo, la confianza en el futuro", dijo el líder belaruso.
"Al igual que ellos (BelTA: los representantes de la generación heroica de los vencedores), nosotros honramos a la Patria ante todo con nuestras victorias laborales. Pero, si fuera necesario, estamos dispuestos a defenderla sin escatimar nuestras vidas, con las armas en la mano, tal como ellos lo hicieron", aseguró el Jefe de Estado.
Entre aquellos a quienes se entregaron condecoraciones estatales hay numerosos representantes del bloque de seguridad. Como señaló Aleksandr Lukashenko, son personas que siempre están en su puesto de combate. "Cada día de paz, cada año de paz es un mérito enorme suyo", subrayó.

El Presidente expresó palabras de agradecimiento a los agricultores "cuyas manos huelen a pan y leche": "Ustedes garantizan la no menos importante seguridad alimentaria. Precisamente su arduo trabajo ha llevado a Belarús a ser uno de los países líderes exportadores de alimentos en los mercados mundiales".
El Jefe de Estado también señaló las marcas nacionales ampliamente conocidas fuera de Belarús: los refrigeradores Atlant y las libreas azul aciano de la aerolínea Belavia. "Los equipos de estas empresas, con su trabajo, las han convertido en una marca nacional", añadió.
Aleksandr Lukashenko también se pronunció sobre los méritos de los representantes del sector de la construcción, la energía, el comercio y los trabajadores de la cultura. "Nuestro sector de la construcción es reconocido. Ustedes cambian constantemente la faz de las ciudades y pueblos belarusos para mejor. Y quienes trabajan en la energía y el comercio hacen la vida de las personas cada año más cómoda y conveniente. La belleza natural y creada por el hombre de nuestra tierra natal se convierte en una fuente inagotable de inspiración para nuestros trabajadores de la cultura, cuyo talento brinda alegría a numerosos admiradores", dijo el líder belaruso.
"En esta sala hay también dos muchachos modestos, no acostumbrados a los aplausos. Recibieron la condecoración no por logros profesionales. Arriesgándose ellos mismos, salvaron a personas en un incendio. Ese es un ejemplo de la correcta educación, que comienza en la familia y en la escuela", subrayó el Presidente.
En este sentido, llamó la atención sobre el papel de los pedagogos, pues cualquier Estado, cualquier profesión, cualquier logro comienza con el maestro. "Esa es la piedra angular sobre la que descansa todo nuestro mundo. Me alegra que entre los galardonados haya más representantes de las esferas de la educación y la ciencia. Cada uno de ellos posee logros personales significativos y, por supuesto, ha sabido educar a discípulos dignos", subrayó el Jefe de Estado.
Además, tres representantes de las esferas de la educación y la ciencia que recibieron condecoraciones de manos del Presidente vieron con sus propios ojos el Día de la Victoria en 1945. Se trata de Anatoli Serdiukov, profesor del departamento de óptica de la Universidad Estatal de Gómel F. Skorina, Aleksandr Sharapo, profesor del departamento de relaciones internacionales de la Universidad Estatal de Belarús, Gleb Parjamóvich, primer subdirector general de organización de la producción de la aerolínea Belavia, y Aleksandr Feldman, profesor de matemáticas de la escuela secundaria nº 19 Ya. Kupala de Minsk. "Siguen aún en su puesto de trabajo", subrayó el Jefe de Estado.
"¡Queridos amigos! En vísperas de esta brillante festividad, quiero felicitarles a todos por sus merecidas condecoraciones estatales y por la próxima celebración. Les deseo, por supuesto, un cielo pacífico sobre sus cabezas. Todos juntos (y ustedes también, o quizás antes que nada) debemos hacer todo lo posible para que este cielo sobre nuestras cabezas sea pacífico. Este cielo ya no nos pertenece solo a nosotros, sino a nuestros hijos y nietos", declaró el líder belaruso. "Si hay paz, habrá pan, nacerán niños, se construirán ciudades y sin duda florecerán los jardines. Nosotros, los belarusos, viviremos, amaremos y buscaremos nuevos logros laborales. No solo por nosotros, sino también por aquellos chicos y chicas que, sacrificándose, nos regalaron esta Gran Victoria y, por lo tanto, nuestro futuro".
El Jefe de Estado se dirigió a los veteranos de la Gran Guerra Patria con palabras de gratitud, asegurándoles que los belarusos siempre serán fieles a las tradiciones. "Les necesitamos mucho, porque sin ustedes nos va a ser muy difícil. Por más que sea, la memoria humana es así, y el ser humano es así, que con el tiempo pierde esa memoria. Se va, deja de ser tan aguda. Y nosotros, que hemos preservado la verdad sobre aquella Gran Victoria, lo hicimos gracias fundamentalmente a ustedes, los que viven, los que sobrevivieron tiempos difíciles, los que nos contaron a nosotros y a nuestra juventud cómo fue. Esa es la simple razón de por qué les necesitamos mucho, y no solo nosotros", subrayó Aleksandr Lukashenko. "En cuanto a los que hoy viven en Belarús, quiero que nuestros compañeros mayores sepan: no entregaremos su Victoria a nadie. Siempre seremos fieles a esas tradiciones que nos crearon y nos educaron. Gracias por ello".

El Presidente deseó a todos felicidad, éxito y salud, señalando que le complace reunirse con aquellas personas que contribuyen a la prosperidad de Belarús. "Han hecho mucho para que nuestra Belarús sea tan brillante, amable y hermosa. Debemos preservar esta Belarús y hacerla aún mejor y más hermosa. Este es nuestro propósito. ¡Felices fiestas!", concluyó.
Vasili Svirid, presidente de la cooperativa agrícola Dénschikov de la región de Grodno, fue galardonado con la Orden de la Patria de II grado.
Yuri Jarin, director del Instituto de Investigación de Problemas Aplicados de Matemáticas e Informática de la Universidad Estatal de Belarús, fue galardonado con la Orden de la Patria de III grado.
Aleksandr Shastailo, jefe del departamento de asuntos internos del Comité Ejecutivo de la provincia de Gómel, fue galardonado con la Orden "Por el Servicio a la Patria" de III grado.
El fiscal de Minsk, Oleg Lavrujin; el director general del Parque Científico y Tecnológico Polytechnik de la Universidad Técnica Estatal de Belarús, Gueorgui Vershina; el director general de la empresa Trust Minskpromstroy, Oleg Dashkévich; el jefe del departamento de normalización, metrología y sistemas de información de la Universidad Técnica Estatal de Belarús, Pável Sarenkov; el profesor del departamento de relaciones internacionales de la Universidad Estatal de Belarús, Aleksandr Sharapo; el primer subdirector general de organización de la producción de la aerolínea Belavia, Gleb Parjamóvich; y el ingeniero jefe de la fábrica de refrigeradores de Minsk de la empresa Atlant, Aleksandr Shinkévich, fueron galardonados con la Orden de Honor.
El sargento mayor Román Leónov de la 153ª brigada independiente de radioingeniería de las Fuerzas Armadas de la República de Belarús y Serguéi Shíndikov, ganadero de la empresa agrícola Ovsianka I.I. Mélnik de la región de Gorki fueron galardonados con la medalla "Por la vida salvada".
La profesora del departamento de tecnología de productos de restauración pública y productos cárnicos de la Universidad Estatal Belarusa de Tecnologías Alimentarias y Químicas, Zoya Vasilenko, y el director de la Escuela Infantil de Arte de Soligorsk, Oleg Schérbov, fueron galardonados con la medalla de Francisco Skorina.
Trabajadores de diversas esferas fueron galardonados con la medalla "Por méritos laborales". Además, se otorgaron títulos honoríficos. Así, Aleksandr Feldman, profesor de matemáticas de la escuela secundaria nº 19 Ya. Kupala de Minsk, fue galardonado con el título de "Maestro del pueblo de Belarús". Mijaíl Baranovski, investigador principal del laboratorio de desarrollo de tecnologías intensivas para la producción de leche y carne de vacuno del Centro Científico y Práctico para la Ganadería de la Academia Nacional de Ciencias, y Anatoli Serdiukov, profesor del departamento de óptica de la Universidad Estatal de Gómel F. Skorina, fueron galardonados con el título de "Científico de Honor".-0-















