Fotografía: TSU
MOSCÚ, 19 ene (BelTA - TV BRICS) - Científicos de la Universidad
Estatal de Tomsk (TSU, por sus siglas en inglés) estudiaron restos de
mamuts lanudos en el sureste de la llanura de Siberia Occidental y
concluyeron que los animales sufrían una deficiencia de minerales: un
entorno geoquímico desfavorable habría llevado a su extinción. Así lo
informa el sitio web de la universidad rusa.
Según explicó Serguéi Leschinski, jefe del Laboratorio de Ecosistemas Continentales del Mesozoico y Cenozoico de la Facultad de Geología y Geografía de la TSU, se analizó el contenido de isótopos estables de carbono y nitrógeno en 29 muestras de dentina de molares de mamut, así como en la dentina de un molar de caballo y otro de ciervo. La composición de los isótopos estables permite precisar las características del entorno: la temperatura media anual y el tipo de vegetación de la que se alimentaban los animales.
Los científicos trabajaron con restos procedentes de tres yacimientos del Pleistoceno tardío (período glacial): Krasnoyárskaya Kuriá (región de Tomsk), Shestakovo (región de Kémerovo) y Volchya Griva (región de Novosibirsk). Descubrieron el valor más alto del isótopo estable de nitrógeno (δ15N) jamás registrado en restos de mamuts en todo el hemisferio norte. La concentración más elevada se halló en restos procedentes del oasis mineral de Volchya Griva. Los mamíferos acudían a estas zonas para compensar la falta de minerales.
"Consideramos que la extinción está relacionada con la degradación de los paisajes geoquímicos favorables, su deterioro o, más precisamente, su oxidación. Se observa una reducción en el paisaje, en primer lugar, de calcio, así como de sodio, magnesio y otros elementos. Los animales seguían alimentándose bien, pero el esqueleto comenzaba a sufrir debido a la carencia de minerales", explicó Serguéi Leschinski.
Debido al levantamiento tectónico de vastos territorios, al calentamiento y a la mayor humedad del clima, el entorno natural del norte de Eurasia cambió, lo que condujo al deterioro de los paisajes geoquímicos. El paleontólogo señaló que, a causa del desequilibrio químico, los animales comenzaron a enfermar: en los tres yacimientos estudiados, la proporción de mamuts enfermos superaba el 50 %.
"Por ejemplo, la dieta de los mamuts consistía principalmente en una rica variedad de hierbas, pero hace unos 12.000 años, debido a las razones mencionadas, la estepa seca de los mamuts empezó a desaparecer y fue reemplazada por amplias zonas húmedas con plantas de distinta composición química, lo que provocó enfermedades en los animales", explicó Leschinski.
Como destacó el paleontólogo, estas investigaciones también permiten extraer conclusiones sobre la ecología de los mamíferos actuales, prever cambios ambientales y anticipar qué enfermedades podrían derivarse de estas transformaciones, para que la humanidad esté preparada.
Según explicó Serguéi Leschinski, jefe del Laboratorio de Ecosistemas Continentales del Mesozoico y Cenozoico de la Facultad de Geología y Geografía de la TSU, se analizó el contenido de isótopos estables de carbono y nitrógeno en 29 muestras de dentina de molares de mamut, así como en la dentina de un molar de caballo y otro de ciervo. La composición de los isótopos estables permite precisar las características del entorno: la temperatura media anual y el tipo de vegetación de la que se alimentaban los animales.
Los científicos trabajaron con restos procedentes de tres yacimientos del Pleistoceno tardío (período glacial): Krasnoyárskaya Kuriá (región de Tomsk), Shestakovo (región de Kémerovo) y Volchya Griva (región de Novosibirsk). Descubrieron el valor más alto del isótopo estable de nitrógeno (δ15N) jamás registrado en restos de mamuts en todo el hemisferio norte. La concentración más elevada se halló en restos procedentes del oasis mineral de Volchya Griva. Los mamíferos acudían a estas zonas para compensar la falta de minerales.
"Consideramos que la extinción está relacionada con la degradación de los paisajes geoquímicos favorables, su deterioro o, más precisamente, su oxidación. Se observa una reducción en el paisaje, en primer lugar, de calcio, así como de sodio, magnesio y otros elementos. Los animales seguían alimentándose bien, pero el esqueleto comenzaba a sufrir debido a la carencia de minerales", explicó Serguéi Leschinski.
Debido al levantamiento tectónico de vastos territorios, al calentamiento y a la mayor humedad del clima, el entorno natural del norte de Eurasia cambió, lo que condujo al deterioro de los paisajes geoquímicos. El paleontólogo señaló que, a causa del desequilibrio químico, los animales comenzaron a enfermar: en los tres yacimientos estudiados, la proporción de mamuts enfermos superaba el 50 %.
"Por ejemplo, la dieta de los mamuts consistía principalmente en una rica variedad de hierbas, pero hace unos 12.000 años, debido a las razones mencionadas, la estepa seca de los mamuts empezó a desaparecer y fue reemplazada por amplias zonas húmedas con plantas de distinta composición química, lo que provocó enfermedades en los animales", explicó Leschinski.
Como destacó el paleontólogo, estas investigaciones también permiten extraer conclusiones sobre la ecología de los mamíferos actuales, prever cambios ambientales y anticipar qué enfermedades podrían derivarse de estas transformaciones, para que la humanidad esté preparada.
