MOSCÚ, 4 may (BelTA - TV BRICS) - La Fundación Rewilding
Chile, junto con especialistas nacionales e internacionales, desarrolla
expediciones científicas en los bosques submarinos de la Patagonia
chilena para estudiar y proteger estos ecosistemas, considerados clave
para la biodiversidad marina y la mitigación del cambio climático,
informó Crónica Digital, socio de TV BRICS.
Estas selvas marinas, formadas por macroalgas gigantes conocidas como huiros, pueden alcanzar hasta 80 metros de altura y almacenar hasta 20 veces más carbono que los bosques terrestres. Sin embargo, pese a su importancia ambiental, menos del 1 % de estos ecosistemas cuenta actualmente con protección.
Durante una conferencia de prensa convocada por Imagen de Chile, el director del Programa Marino de Rewilding Chile, Mathias Hüne, explicó que el laberinto de fiordos, canales, bahías e islas de la Patagonia constituye un territorio marino único, pero todavía poco explorado por la ciencia.
El proyecto, denominado "Megatransecto Patagonia", busca caracterizar la biodiversidad de una zona de 1.200 kilómetros que se extiende desde el Golfo de Corcovado hasta el Cabo de Hornos. Además, pretende cuantificar la capacidad de almacenamiento de dióxido de carbono en la Patagonia chilena, conocido como carbono azul.
En las tres expediciones realizadas hasta ahora, los investigadores detectaron amenazas como la presencia de la anémona invasora Metridium senile, que se expande con rapidez y reduce el hábitat de las macroalgas. Los expertos recordaron que Charles Darwin fue uno de los primeros científicos en describir el rol ecológico de estos ecosistemas hace casi 200 años.
A lo largo de seis expediciones previstas durante dos años, el equipo busca reunir evidencia científica que permita impulsar la creación de nuevas áreas marinas protegidas en el sur de Chile.
Estas selvas marinas, formadas por macroalgas gigantes conocidas como huiros, pueden alcanzar hasta 80 metros de altura y almacenar hasta 20 veces más carbono que los bosques terrestres. Sin embargo, pese a su importancia ambiental, menos del 1 % de estos ecosistemas cuenta actualmente con protección.
Durante una conferencia de prensa convocada por Imagen de Chile, el director del Programa Marino de Rewilding Chile, Mathias Hüne, explicó que el laberinto de fiordos, canales, bahías e islas de la Patagonia constituye un territorio marino único, pero todavía poco explorado por la ciencia.
El proyecto, denominado "Megatransecto Patagonia", busca caracterizar la biodiversidad de una zona de 1.200 kilómetros que se extiende desde el Golfo de Corcovado hasta el Cabo de Hornos. Además, pretende cuantificar la capacidad de almacenamiento de dióxido de carbono en la Patagonia chilena, conocido como carbono azul.
En las tres expediciones realizadas hasta ahora, los investigadores detectaron amenazas como la presencia de la anémona invasora Metridium senile, que se expande con rapidez y reduce el hábitat de las macroalgas. Los expertos recordaron que Charles Darwin fue uno de los primeros científicos en describir el rol ecológico de estos ecosistemas hace casi 200 años.
A lo largo de seis expediciones previstas durante dos años, el equipo busca reunir evidencia científica que permita impulsar la creación de nuevas áreas marinas protegidas en el sur de Chile.
