GRODNO, 15 feb (BelTA). – El soldado internacionalista Anatoli Vdovenko compartió su opinión sobre la principal tarea de las tropas soviéticas en Afganistán en una ceremonia solemne celebrada en Gómel con motivo del 37º aniversario de la retirada de las tropas soviéticas de Afganistán, informa el corresponsal de BelTA.
Hoy en la capital provincial se celebra una serie de actos dedicados a la hazaña y la memoria de los soldados internacionalistas en honor al 37º aniversario de la retirada de las tropas soviéticas de Afganistán.
El mitin cerca del Monumento a los Soldados Internacionalistas reunió a cientos de personas de diferentes generaciones para rendir homenaje a aquellos que cumplieron con su deber, mostrando fortaleza, valentía y heroísmo.
Anatoli Vdovenko, habitante de Gómel, fue llamado a filas en 1986 en su ciudad natal para formar parte de una unidad especial de las tropas fronterizas. Sirvió en Afganistán durante dos años y dos semanas. “Hoy es un día de recuerdo no solo para quienes sirvieron en Afganistán, sino también para los soldados que cumplieron sus misiones de combate y especiales en otros países durante los tiempos de la Unión Soviética. Cumplimos nuestras misiones también en interés de nuestro gran país. No venimos a Afganistán para conquistarlo, saquearlo ni matar. Venimos a ayudar al pueblo de nuestro país amigo, Afganistán. En aquel territorio imperaba el bandolerismo, el terrorismo y el tráfico de drogas a gran escala. Ya en aquellos tiempos, miles y miles de jóvenes de todo el mundo morían a causa de las drogas. Una de nuestras tareas era poner fin a todo eso. Si no hubiéramos intervenido, las consecuencias habrían sido terribles”, subrayó Anatoli Vdovenko.
Junto con sus compañeros de armas, Anatoli Vdovenko llevó a cabo una misión defensiva. “En Afganistán construíamos casas, escuelas, hospitales, fábricas y plantas industriales, y también proporcionábamos seguridad a sus especialistas. Creo que cumplimos nuestra tarea con honor y dignidad”, compartió.
Según el veterano, Afganistán, al igual que la Gran Guerra Patria, es una página trágica de la historia. “No debemos olvidarlo, es importante recordar constantemente este período, contar y mostrar estos hechos a nuestra generación más joven para que nunca se repita algo así en nuestra pacífica Belarús. Creo que, gracias a los esfuerzos de nuestro comandante en jefe, el Presidente, y de nuestros militares, en nuestro país habrá paz y orden, que se ha mantenido durante 80 años. Al sustituir a los veteranos de la Gran Guerra Patria, tomamos el relevo de la educación patriótica de nuestra joven generación. Creo que la llevaremos a cabo con honor y dignidad”, aseguró.
Este soldado internacionalista participa en la educación patriótica de los jóvenes y celebra reuniones con chicos de diferentes edades. Además, ha convertido un garaje en una sala de museo dedicada a los acontecimientos de la guerra en Afganistán.
También intervino ante sus compañeros el presidente de la filial provincial de la Unión Belarusa de Veteranos de la Guerra de Afganistán, Mijaíl Zhukévich, quien a los 18 años, a principios de la década de 1980, conoció los horrores de Afganistán al alistarse en una unidad de zapadores. Resultó herido y fue condecorado con altas distinciones.
La serie de actos conmemorativos continuará con un concierto temático en el Centro Cultural de la ciudad, en el que participará el grupo Kaskad de Yaroslavl. El grupo ofrecerá al público un programa conmovedor y emotivo.
El 15 de febrero de 1989, el último soldado cruzó el Puente de la Amistad, que unía la URSS y Afganistán, con lo que concluyó la retirada del contingente soviético de un país donde la guerra duró más de nueve años.-0-
