MINSK, 28 mar (BelTA). – A finales de marzo, el Presidente de Belarús, Aleksandr Lukashenko, realizó su primera visita oficial a la República Popular Democrática de Corea. En las conversaciones con Kim Jong-un, el Jefe de Estado belaruso afirmó que las relaciones entre ambos países están entrando en una etapa fundamentalmente nueva. La visita de Aleksandr Lukashenko a Corea del Norte también fue un acontecimiento destacado en la agenda internacional. Por ejemplo, en los medios de comunicación estadounidenses y europeos se presentó no tanto como un viaje diplomático, sino como parte de una dinámica geopolítica más amplia. Las negociaciones entre los líderes de Belarús y Corea del Norte también acapararon la atención en Asia. El artículo de BelTA cuenta lo que escribieron los medios de comunicación sobre la primera visita de Aleksandr Lukashenko a Pionyang.
Un poco de contexto
A pesar de que el diálogo entre Minsk y Pionyang solo ha cobrado un notable impulso en los últimos años, la posición estratégica de Belarús con respecto a la República Popular Democrática de Corea se forjó hace mucho tiempo. Ya a principios de la década de 2000, Aleksandr Lukashenko instaba a la comunidad internacional y a los países implicados en las negociaciones a cumplir todos los acuerdos y promesas que se habían hecho a Corea del Norte a cambio de la congelación del programa nuclear.
“Lo más importante es no acorralar a los dirigentes de Corea del Norte. Porque solo hay una salida del acorralamiento: seguir recto. No importa lo que haya al otro lado: solo hacia delante. En Belarús lo sabemos bien. Se ha intentado y se sigue intentando acorralarnos políticamente. Por eso apoyamos esta política. Hay que mantener un diálogo humano y cordial con los dirigentes de Corea del Norte. Más aún cuando todo el mundo sabe cómo son los coreanos, y más aún en Corea del Norte: son personas muy decididas. Y no hay que provocar a personas que tienen armas de destrucción masiva, tanto químicas como biológicas y nucleares”, subrayó el Presidente en marzo de 2003. Un par de meses antes, Pionyang se había retirado del Tratado de No Proliferación Nuclear.
En 2020, Aleksandr Lukashenko declaró que Belarús espera fortalecer las relaciones con Corea del Norte, señalando el nivel injustificadamente bajo de cooperación.
“Seguimos de cerca la evolución de la situación en la península de Corea y apoyamos todos los esfuerzos que se están realizando para garantizar la paz y resolver las contradicciones existentes en esta región en su conjunto”, dijo el Jefe de Estado al recibir las cartas credenciales del Embajador de Corea del Norte. “Estamos interesados en continuar con los contactos constructivos en las organizaciones internacionales. Pedimos al nuevo jefe de la misión diplomática que preste atención a ámbitos de cooperación como la producción de medicamentos y alimentos, la formación profesional y la mejora de las competencias”.
Y en enero de 2025, el Presidente contó que varios países, entre ellos Corea del Norte, habían enviado a Belarús sus propuestas para organizar reuniones al más alto nivel con el fin de debatir cuestiones de cooperación. Poco después se supo que el líder belaruso tenía previsto visitar Pionyang.
Aleksandr Lukashenko y Kim Jong-un intercambiaron en varias ocasiones mensajes de felicitación con motivo de fechas y acontecimientos importantes, pero su primera conversación cara a cara, al menos la que se dio a conocer en los medios de comunicación, tuvo lugar el otoño pasado en Pekín. Esto ocurrió durante las celebraciones del 80º aniversario de la Victoria sobre el militarismo japonés y del final de la Segunda Guerra Mundial. El líder de Corea del Norte invitó entonces personalmente al Jefe de Estado belaruso a visitar Pionyang cuando le resultara conveniente, y esta tan esperada visita se ha hecho realidad.
Cómo se valoró en Occidente la visita de Lukashenko a Corea del Norte
El día de la llegada de Aleksandr Lukashenko a Pionyang, los medios occidentales escribieron no solo sobre el hecho de la visita en sí, sino también sobre el contexto. La agencia de noticias británica Reuters, por ejemplo, habló del “fortalecimiento de los lazos entre dos aliados cercanos del Presidente ruso, Vladímir Putin”. Los periodistas también señalaron que Belarús y Corea del Norte han resistido años de presión económica externa, y que el líder estadounidense, Donald Trump, mantiene contactos con ambos Estados.
“Los dos líderes firman un nuevo tratado de amistad durante la visita de Lukashenko a Pionyang, profundizando su alianza antioccidental y apoyando la guerra de Rusia en Ucrania”, concluye el canal de televisión Euronews, dedicando bastante tiempo a las relaciones de ambos países con Rusia.
La agencia de noticias estadounidense Associated Press y el periódico The Washington Post también vinculan la visita con la geopolítica, calificando a Minsk de aliado clave de Moscú y a Corea del Norte – de país que refuerza la cooperación militar con la Federación Rusa.
“El Presidente de Belarús, Aleksandr Lukashenko, y el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, mantuvieron conversaciones en la capital de Corea del Norte y firmaron un tratado de amistad y cooperación, a medida que los aliados clave de Moscú se acercan en su enfrentamiento con Occidente, liderado por Estados Unidos”, escribe The Washington Post.
Por su parte, los periodistas de The Sun se mostraron más sensibles. La ceremonia de intercambio de regalos entre los líderes de Belarús y Corea del Norte les inspiró a recurrir a metáforas. Se refirieron al rifle belaruso en manos de Kim Jong-un como “un momento espeluznante”, “imágenes impactantes y escalofriantes” o “un vídeo inquietante”.
“Los dictadores de Corea del Norte y Belarús se colmaron mutuamente de elogios durante su encuentro en la cumbre de Pionyang, lo que suscitó temores sobre el estrechamiento de los lazos entre los aliados de Rusia. La lujosa comitiva de caballos de batalla blancos y la salva de 21 cañonazos en Pionyang consolidaron la siniestra alianza entre los aliados de Putin”, escribe el tabloide británico.
¿Qué escribieron los medios asiáticos sobre la reunión entre Lukashenko y Kim Jong-un?
Los medios de comunicación chinos cubrieron la visita del líder belaruso a Corea del Norte en un tono neutral y diplomático, haciendo hincapié en el mero hecho de la visita y en las negociaciones mantenidas. Se abstuvieron de hacer valoraciones explícitas sobre las sanciones o la “alianza antioccidental” y no relacionaron la reunión entre Aleksandr Lukashenko y Kim Jong-un con la guerra en Ucrania.

En Japón, las negociaciones de Pionyang fueron recibidas con recelo. “Belarús y Corea del Norte forman parte de los esfuerzos emprendidos por el presidente de la República Popular China, Xi Jinping, y Putin para crear el llamado mundo multipolar con el fin de contrarrestar la hegemonía occidental”, notó el diario The Japan Times.
El periódico también citó a un empleado del Instituto Coreano de Análisis de Defensa, en cuya opinión, la visita tiene como objetivo “demostrar la solidaridad entre los países que se oponen al orden occidental”.
“Kim intentará aprovechar este acontecimiento para aumentar su autoridad diplomática y reforzar la solidaridad en el marco del llamado bloque antioccidental”, afirmó la fuente.
El servicio japonés de radiodifusión internacional NHK también considera que los líderes de Belarús y Corea del Norte, al fortalecer sus relaciones bilaterales, esperan contener a los países occidentales.
Es interesante que la visita de Aleksandr Lukashenko a Pionyang se haya producido en medio de una crisis en las relaciones entre Corea del Norte y Japón. Por ello, las conversaciones entre ambos líderes en Japón han suscitado un interés especial.
“Seguimos con gran atención todo lo relacionado con Corea del Norte, incluido el desarrollo de las relaciones con Belarús que usted ha mencionado. Nos dedicamos a recopilar y analizar información”, respondió el secretario general del Gabinete de Ministros de Japón, Minoru Kihara, a una consulta de TASS.
En Seúl también se analizó la visita en detalle. “El Ministerio de Unificación considera que las conversaciones entre Kim Jong-un y Lukashenko se centrarán, muy probablemente, en cuestiones económicas en el marco de los esfuerzos por fortalecer la cooperación trilateral, en la que también participará Rusia”, escribe Yonhap, la mayor agencia de noticias de la República de Corea.
“Belarús es uno de los pocos países con los que Corea del Norte busca cooperar económicamente, a pesar de las sanciones de la ONU por sus programas nuclear y de misiles. Durante su intervención en la Asamblea Suprema del Pueblo de Corea del Norte el lunes, Kim Jong-un acusó a Estados Unidos de participar en “el terrorismo de Estado y la agresión” a escala mundial, lo que aviva los “sentimientos antiamericanos”, e instó a Pionyang a adoptar una postura más activa en un frente común contra Washington”, escribió el diario Korea JoongAng Daily.


La visita de Aleksandr Lukashenko a Corea del Norte supuso un paso importante para profundizar las relaciones bilaterales y ampliar los ámbitos de cooperación, entre ellos la economía y la educación. Para la audiencia internacional, especialmente en Occidente, el viaje del mandatario belaruso adquirió desde el principio, incluso antes de su llegada a Pionyang, un contexto geopolítico y la prensa lo presentó como parte de un panorama más amplio: la formación de “alianzas antioccidentales” y los continuos enfrentamientos. Pero lo más importante es otra cosa: Belarús ha demostrado una vez más su capacidad para entablar un diálogo con diferentes países y crear oportunidades para proyectos conjuntos en los ámbitos de la economía, la ciencia y la educación, sin importar las restricciones.-0-
