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"Sobre el tema "
MINSK, 22 abr (BelTA). – Los contornos de la paz en Oriente Próximo son visibles, pero no son nada halagüeños. Esta opinión la expresó en el proyecto de BelTA "Sobre el tema" la doctora en ciencias políticas y profesora del Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Moscú (MGIMO), Elena Ponomariova.
La experta señaló que el programa nuclear iraní siempre ha preocupado al mundo occidental. Si se estudian los documentos estratégicos, por ejemplo, de Estados Unidos, Irán siempre aparecía allí designado como una amenaza para la seguridad estadounidense.
"Este conflicto funcionó según el principio de Chéjov: si tienes un fusil colgado en la pared, acabará disparando. Sin duda, se prepararon para esta operación. En cuanto a la paz que se avecina, sus contornos son visibles, pero, desde mi punto de vista, no son nada halagüeños, porque estamos entrando en una fase muy activa de caotización y balcanización, que en este caso no está relacionada con los Balcanes, sino que es un proceso de fragmentación", explicó Elena Ponomariova. "Si hace 10 o 15 años aún se podía hablar de caotización como caos controlado, es decir, alguien podía gestionar este proceso, ahora el control se está escapando de las manos de quienes caotizan el espacio".
La politóloga observó que Estados Unidos no esperaba de Irán tal resistencia y una respuesta militar tan contundente, que ha provocado problemas en la economía mundial.
"Y esto es, precisamente, un tema muy doloroso para los instigadores (BelTA: del conflicto), por lo que este control del caos está seriamente cuestionado. Pero al mismo tiempo, la balcanización y la caotización generan nuevas configuraciones, nuevas alianzas, posibilidades de nuevo control, la compresión de unos u otros espacios, expulsándolos fuera de esa clase media que estaba acostumbrada a vivir muy bien (viajar por todo el mundo, hacer negocios donde le fuera cómodo). La propia vinculación, por ejemplo, al dólar como moneda petrolera. Todo esto está cambiando, y es necesario tocar fondo en esta destrucción para poder construir eficazmente después. Y ahora nos encontramos en esta fase de caotización activa", afirmó la doctora en ciencias políticas.
Según sus palabras, la crisis afectará ante todo a Eurasia. En América del Norte también se han sentido sus repercusiones.
"Aquí entran en juego no solo procesos económicos, sino también geopolíticos. Cualquier crisis gravísima en Oriente Próximo presiona procesos muy complejos y contradictorios, en particular los relacionados con la migración, la delincuencia, el terrorismo internacional, hacia las fronteras rusas, hacia las fronteras de las repúblicas centroasiáticas y las repúblicas caucásicas. En menor medida esto podría afectar de inmediato a China, pero no obstante, también estará sujeto a la influencia de este proceso", considera la profesora del MGIMO.-0-
