REGIÓN DE DRIBIN, 13 mar (BelTA). – El proceso de redistribución de poderes a las autoridades locales en Belarús continúa de forma gradual y tranquila, sin conmociones revolucionarias. Lo dijo a los periodistas el Presidente de Belarús, Aleksandr Lukashenko, informa el corresponsal de BelTA.
Una de las preguntas dirigidas al Jefe de Estado se refería a la política de nombramientos a la luz de la actual política de redistribución de poderes.
Aleksandr Lukashenko subrayó que su exigencia de que haya obligatoriamente varios candidatos para el nombramiento de cargos importantes sigue vigente. “Debe haber una alternativa. Recientemente, la Administración me propuso un único candidato para un puesto. Le dije que no. Debe haber candidatos alternativos, competentes y dotados. Debe haber una alternativa. Y, en general, así es. Se trata de cierta competencia. Y luego yo debo comparar y sopesar”.
Sin embargo, esta regla tiene excepciones cuando se trata de un círculo reducido de altos cargos estatales. Por ejemplo, las candidaturas para el cargo de jefe de gobierno o de comité ejecutivo provincial. “Independientemente de las propuestas, conozco bien a las personas que pueden hacerlo. Se trata del eslabón central, de las figuras centrales: los gobernadores y el primer ministro”, explicó el mandatario.
En cuanto al proceso de redistribución de poderes a nivel local, que continúa tras las modificaciones adoptadas en la Constitución, Aleksandr Lukashenko señaló: “Todos querían poderes. Pues tómenlos. Y luego se dieron cuenta de que también hay responsabilidad cuando se les asignan poderes adicionales. No están muy dispuestos a asumir esa responsabilidad. Yo les doy poderes, y ellos se resisten, dicen: no hace falta, esto nos conviene”.
Según el Presidente, el proceso de redistribución de poderes suele llevar algún tiempo. “Como persona con experiencia, entiendo que esto no se hace en un día ni en un año. Debe ser gradual, tranquilo, sin conmociones revolucionarias. Debe ser evolutivo. Ese es el principio fundamental. Para que les resulte más fácil. Se puede romper, se puede hacer una revolución en una semana. Pero a la gente le resultará duro”, dijo.
A continuación, el Jefe de Estado estableció un paralelismo con el tema del aumento salarial. No es raro escuchar a representantes de diversas profesiones expresar su deseo de que se les aumente el sueldo. A primera vista, parece que es fácil hacerlo, pero no todos se plantean las consecuencias de una medida así, que no se sustenta en una justificación económica real. Porque, para aumentar el sueldo de unos, hay que, por así decirlo, quitárselo a otros o subir los precios. Y muchos no están preparados para ello, al igual que no lo están para asumir, junto con nuevos poderes, también la responsabilidad. “Al dar un paso, hay que comprender: ¿y después qué, a qué conducirá esto?”, advirtió Aleksandr Lukashenko.
