Órganos estatales
Flag Viernes, 20 Febrero 2026
Todas las noticias
Todas las noticias
Presidente
06 Mayo 2025, 18:50

Lukashenko recordó importantes lecciones de la historia 

MINSK, 6 may (BelTA). – El Presidente de Belarús, Aleksandr Lukashenko, en la reunión solemne dedicada al 80º aniversario de la Victoria del pueblo soviético en la Gran Guerra Patria, recordó las importantes lecciones de la historia, informa el corresponsal de BelTA.

El Jefe de Estado señaló que el mundo echó cohetes el 9 de mayo de 1945 y la atención de toda la humanidad se centró en la Unión Soviética, el Estado que aplastó a la Alemania nazi, “tres veces maldita”, como escribió aquel día el periódico “Sovétskaya Bielorrusia”.

“No lo hemos olvidado. Después de muchas, muchas décadas. Quiero que allí en el extranjero oigan: no hemos olvidado, no olvidaremos, somos un pueblo agradecido (aunque es poco probable que haya una suficiente cantidad de gratitud que merecen por su hazaña). Al celebrar el Día de la Victoria, cada año volvemos mentalmente al pasado, insoportablemente doloroso e incomparablemente heroico. Contiene lecciones que nos ayudan a mirar nuestra historia, nuestro presente y nuestro futuro. ¡Mirar sin ilusiones!”, subrayó el Presidente

“Los eslavos, como el resto de los “no arios”, no tienen lugar en el futuro con el que sueñan las élites occidentales. Este es el objetivo, sobre cuya base florece hoy la ideología del nazismo, el chovinismo y el racismo. Se nos juzgó mucho antes de la invasión militar alemana. Mucho antes de junio de 1941. Su ejecución en tierras belarusas se prolongó durante 1132 días terribles”, enfatizó el estadista belaruso.

Según el Presidente, incluso después de 80 años, la magnitud de las pérdidas – más de 28 millones de ciudadanos soviéticos de acuerdo con estimaciones aproximadas, aunque el número real es mucho mayor.

“Todavía no hemos encontrado todas las tumbas. Tanto en Belarús como en Rusia. Sin hablar de los países, cuyas autoridades llevan estadísticas diferentes: descubren, eliminan y ocultan las huellas de los crímenes nazis. Nunca contaremos a los ejecutados, cuyos restos fueron desenterrados, quemados, aplastados por las orugas de los tanques durante la huida de los ocupantes. También quemaron los libros de registro, que se llevaban con pedantería alemana, anotando cada persona asesinada”.

El Presidente llamó la atención sobre el hecho de que, teniendo en cuenta los nuevos enterramientos de asesinados en masa descubiertos en Belarús durante la Gran Guerra Patria, se puede hablar de uno de cada tres fallecidos. No descartó que algún día hablemos de cada segundo. “No tenemos nada que ocultar”, remarcó el estadista.

“La lección está aprendida. La Gran Guerra Patria está lejos de ser la primera invasión del mundo eslavo por parte de Occidente, que padece de la enfermedad grave de su propia superioridad. Bajo el pretexto de las diferencias religiosas e ideológicas, iban a través de nuestras tierras a “liberar” las vastas tierras ricas en recursos, entonces y siglos antes. ¿Liberar de quién? De nosotros. Para sus propios pueblos. Para el futuro, pero ya sin nuestro mundo eslavo. Entonces ni siquiera nos consideraban una colonia. Fue un genocidio. Sereno y cínico”, dijo el líder belaruso.

“La última campaña de la Europa Occidental unida por la esvástica hacia el Este superó a todas las guerras conocidas de la historia en cuanto a su crueldad. Pero la magnitud de la resistencia nacional conmocionó al enemigo”, subrayó el Presidente. Conmocionaron los combatientes capturados y los combatientes clandestinos que no pronunciaron una sola palabra bajo salvajes torturas, los soldados que cubrían las ametralladoras con el pecho, los pilotos que dirigían aviones de combate y bombarderos contra las columnas enemigas. “Ellos en el extranjero no lo entienden, cómo puede ser”, comentó el Jefe de Estado.

“Sabemos que cada hazaña tiene un rostro masculino y femenino, a menudo joven, o incluso infantil. Aquellas hazañas también tienen rostros de niños. Nuestros pioneros -pequeños héroes de la gran guerra- lucharon valientemente junto a adultos: hermanos mayores, padres y abuelos. Sólo tres de cien jóvenes belarusos en edad de reclutamiento sobrevivieron al comienzo de la guerra”, continuó.

También sorprendieron a los ocupantes los civiles que escondían en sus casas a niños judíos y a soldados heridos del Ejército Rojo, sabiendo que familias enteras eran ahorcadas por esto, añadió el Presidente. El enemigo no esperaba chocarse con el trabajo desinteresado sin precedentes para las necesidades del frente por parte de las mujeres, los ancianos y los niños soviéticos que sustituyeron a los hombres que habían ido a la guerra. Aleksandr Lukashenko señaló que a veces les resultaba incluso más difícil en la retaguardia. “Hambrientos, agotados, luchaban, tenían su propio frente. En el frente luchaban, morían, querían vivir, pero al menos tenían comida... Y ellos, medio muertos de hambre, hacían todo lo que podían por el frente”, dijo.

“Belarús sufrió pérdidas irreparables. Pero recordamos: nuestros héroes murieron para que nosotros, las próximas generaciones, nunca conociéramos el dolor de las pérdidas y el duelo. Murieron para que pudiéramos nacer. Para que pudiéramos vivir. ¡Por eso Belarús recuerda!”, resaltó el Jefe de Estado.-0-
Síguenos en
X
Top Noticias
Últimas Noticias de Belarús