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23 Mayo 2022, 14:37

Lukashenko envía un mensaje a Guterres

MINSK, 23 may (BelTA). – El representante permanente de Belarús en las Naciones Unidas, Valentín Rybakov, en la entrevista con el secretario general António Guterres el 18 de mayo le entregó un mensaje del Presidente de Belarús, Aleksandr Lukashenko, comentaron a BelTA en el servicio de prensa de la Cancillería belarusa.

En general, el mensaje está dedicado al tema de la seguridad europea e internacional en el contexto de los acontecimientos en Ucrania.

Al rozar en el mensaje el contexto histórico, el Jefe de Estado subrayó que las tierras belarusas habían experimentado muchas guerras devastadoras, que dejaron terribles ruinas y enormes víctimas. Precisamente esta trágica experiencia histórica, como dijo el mandatario belaruso, predeterminó para nuestro país el valor inmortal de la política exterior pacífica.

Belarús siempre abogaba por el fortalecimiento de la seguridad global y regional, lo demuestran las numerosas iniciativas belarusas, como, por ejemplo, la iniciativa Helsinki-2, sobre la necesidad de un amplio diálogo internacional sobre la seguridad.

Un gran lugar en el mensaje lo ocupa el análisis de los eventos en Ucrania. Así, el estadista recuerda los esfuerzos de Belarús para resolver el conflicto en el este de Ucrania en 2014-2015, así como las primeras etapas de las negociaciones entre Rusia y Ucrania, que tuvieron lugar en el territorio de nuestro país este año.

“El Presidente afirma claramente en su mensaje que Belarús no es un agresor, como muchos en el Occidente intentan presentarnos. Pero tampoco somos traidores. La honestidad y la decencia en las relaciones son importantes para nuestro país”, subrayaron en el Ministerio de Asuntos Exteriores.

El Jefe de Estado describe los pasos específicos que se puede tomar hoy para poner fin al conflicto y evitar una guerra global. Los prioritarios son abstenerse del suministro de armas, guerras mediáticas y provocaciones.

El Presidente de Belarús, por supuesto, no podía callar el papel de la ONU en la resolución del conflicto. En particular, dio la bienvenida a las recientes reuniones del secretario general de la ONU en Kiev y Moscú, al mismo tiempo llamó al jefe de las Naciones Unidas a organizar contactos substanciosos con otras partes involucradas en el conflicto: Estados Unidos y otros países occidentales. El estadista enfatizó una vez más la importancia de organizar un proceso global y determinante en temas de seguridad con la participación de todos los principales actores internacionales en el espíritu de San Francisco, haciendo un paralelo con el lugar donde se firmó la Carta de la ONU en 1945.

En su mensaje, el Presidente belaruso aseguró al secretario general de la ONU que Belarús está lista para encuentros directos y otros pasos a fin de garantizar la paz y las oportunidades de vida y desarrollo para las futuras generaciones.

António Guterres, en la reunión con Valentín Rybakov, informó sobre los esfuerzos de la ONU para resolver el problema de la seguridad alimentaria y la amenaza potencial del hambre global.

Se sabe que el secretario general de la ONU ya participa activamente en este proceso. En particular, a principios de mayo, António Guterres, interviniendo en el Consejo de Seguridad de la ONU, habló sobre la necesidad de reintegrar alimentos y fertilizantes de Belarús y Rusia a los mercados mundiales para reducir el creciente problema de la inseguridad alimentaria en el mundo. Durante la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la inseguridad alimentaria, el secretario general de la ONU volvió a llamar la atención de la comunidad mundial a este problema y pidió levantar restricciones contra los fertilizantes de Belarús y Rusia.

BelTA ofrece el texto del mensaje del Presidente de Belarús al secretario general de la ONU.

Presidente de la República de Belarús

Minsk, 8 de mayo de 2022

Su Excelencia,

Han pasado más de 30 años desde el final de la Guerra Fría, con el que muchos asociaban el inicio de la paz y la prosperidad mundial. Entonces, en 1991, después de la caída de la Unión Soviética, a la mayoría de la gente le parecía que la amenaza del tercer conflicto global había desaparecido para siempre.

Desafortunadamente, hoy para todos nosotros, habitantes de la Tierra, nuevamente no hay tema más importante que la prevención de una guerra global y el establecimiento de la paz duradera y sólida.

Para el pueblo de la República de Belarús, la guerra no es sólo una palabra. A lo largo de muchos siglos las guerras desastrosas y devastadoras azotaron repetidamente las tierras belarusas, sembrando la destrucción horrible y provocando un gran número de víctimas humanas.

Los belarusos, como ninguna otra nación, experimentaron todos los sufrimientos y privaciones de la Primera (1914-1918) y la Segunda Guerras Mundiales (1939-1945). En la lucha contra el nazismo Belarús perdió cada tercer habitante.

La historia del inicio y las causas de cada una de las guerras mundiales a primera vista son diferentes. Al mismo tiempo, cada una de ellas es un ejemplo de cómo el deseo de obtener beneficios y ventajas unilaterales, lograr el dominio unipersonal, el deseo de fortalecer la propia seguridad a costa de otros pueblos, la negación a respetar y tomar en consideración los legítimos intereses de otras naciones, la renuncia al diálogo y las negociaciones pueden adquirir la escala global, destructiva para todos.

La trágica experiencia de la historia predeterminó para Belarús el valor inmortal de la política exterior pacífica, la construcción de las relaciones de buena vecindad desde los primeros días de existencia del estado belaruso independiente.

Lamentablemente, hoy el mundo olvida que los belarusos nunca han amenazado a ninguno de sus vecinos.

La República de Belarús siempre ha abogado y aboga por el fortalecimiento de la seguridad regional y mundial a base de los principios de responsabilidad común e indivisibilidad de la seguridad, por el fortalecimiento constante de la estabilidad estratégica a través de la implementación y el desarrollo de regímenes multilaterales para la no proliferación de armas de destrucción masiva, desarme, control de armamentos, por la prohibición de nuevos tipos de armas de destrucción masiva, por la observación y mayor desarrollo de medidas de confianza y seguridad a nivel regional y subregional. Lo evidencian no sólo las iniciativas diplomáticas de Belarús en la ONU y la OSCE, sino también los pasos prácticos concretos.

Siendo un donante de seguridad regional y global, la República de Belarús fue la primera en renunciar voluntariamente, sin condiciones previas, a la posesión de armas nucleares que quedaron después de la caída de la URSS.

En el futuro, nuestro país ha abogado constantemente por la creación en Europa Central y Oriental de un espacio libre de armas nucleares. Belarús tomó una posición de principios contra la expansión de la OTAN, que perdió su carácter defensivo tras el colapso del Pacto de Varsovia. Belarús es un miembro responsable de la OTSC – una organización de seguridad colectiva defensiva regional.

En los últimos años Belarús ha señalado repetidamente y en todos los formatos disponibles la continua degradación de los sistemas de seguridad regional global y europea. Para evitar esto Belarús presentó una iniciativa sobre la reanudación de un amplio diálogo internacional sobre el fortalecimiento de las medidas de confianza, seguridad y cooperación en Europa (Helsinki 2), propuso la formación de un cinturón de vecindad digital subregional y otras iniciativas.

Desafortunadamente, en sentido fundamental, no fuimos escuchados. La arquitectura de seguridad en Europa ha fallado. La falta de voluntad de los países occidentales para trabajar en el fortalecimiento de la seguridad común e indivisible, la desestimación de los intereses legítimos y el menosprecio de las preocupaciones de otros socios, principalmente de Rusia, primero llevaron a guerras comerciales, económicas y mediáticas, y luego provocaron un conflicto en el territorio de Ucrania.

¡La guerra en Ucrania es una guerra cerca de nuestros muros! Teniendo en cuenta la proximidad territorial y el pasado histórico común con Ucrania, Belarús está sinceramente interesada en la resolución más rápida de la situación en este país. Nosotros, como vecinos de Ucrania, estamos preocupados por el futuro de la seguridad regional y las garantías de la seguridad nacional de Belarús. Es imposible resolver estos problemas sin nuestra participación, así como sin la participación de los países de la región.

No somos agresores, como pretenden presentarnos algunos estados. Belarús nunca ha sido el iniciador de ninguna guerra o conflicto. Pero no somos traidores. La honestidad y la integridad en las relaciones son importantes para nosotros. ¡Nuestra posición consiste en que las preocupaciones e intereses de cualquier país, sea la octava parte de la tierra o un estado insular, deben ser escuchados por todos!

Por eso, Belarús sincera e invariablemente sigue siendo partidaria de la reconciliación más rápida. Sólo extinguiendo el foco de confrontación podremos empezar a construir un nuevo orden mundial posconflicto, donde se tengan en cuenta los intereses de todos los estados.

Y no simplemente lo afirmamos, sino que lo hemos demostrado en el pasado y continuamos demostrándolo con hechos concretos de las autoridades belarusas.

Basta recordar los esfuerzos constantes de Belarús para ayudar a resolver el conflicto en el este de Ucrania en 2014-2015. Como resultado, en 2015, precisamente en Belarús se firmaron los Acuerdos de Minsk.

Y ahora, en 2022, precisamente Belarús pudo iniciar negociaciones entre las delegaciones ucraniana y rusa en nuestro territorio.

No importa dónde se llevarán a cabo las negociaciones, porque ahora no es el momento de compartir los laureles de los pacificadores. De momento, cada persona y político de buen juicio no debería pensar en su propio beneficio y posibles dividendos, sino en la conclusión más rápida de la paz en términos que sean aceptables para todas las partes del conflicto.

En las condiciones actuales, debemos hacer todo lo posible para encontrar formas de reducir el grado de confrontación global y acercar la perspectiva de una solución a gran escala de los problemas de seguridad tanto en Ucrania como en otras zonas de tensión, incluidos Siria, Yemen, Etiopía, y en el mundo en general.

Todas las guerras terminan en algún momento. Tarde o temprano surgirá la pregunta: “¿Qué haremos y cómo saldremos de las ruinas que obtendremos?” Esto atañe principalmente al sistema de seguridad y la diplomacia multilateral.

La solución al conflicto ucraniano hoy es una cuestión clave de la seguridad en Europa, sin arreglo justo y a largo plazo de la cual la paz seguirá estando bajo la amenaza no sólo en nuestro continente, sino en gran escala. Además, estarán bajo la amenaza todos los objetivos de desarrollo global. La verdad es indiscutible: si no hay paz, no hay desarrollo.

En el contexto de la interdependencia global, es imposible garantizar la seguridad alimentaria y el medio ambiente limpio, contrarrestar las pandemias o el cambio climático en el propio rincón sin esfuerzos multilaterales universales.

El conflicto en Ucrania, sus causas fundamentales y las actuales sanciones occidentales contra Rusia ya traen consecuencias devastadoras para el mundo y aparecen en varias regiones en forma de un aumento sin precedentes de los precios de los alimentos, la energía, los fertilizantes, el transporte aéreo y marítimo, una disminución de la ayuda a los países de África, Asia y Oriente Medio, que la necesitan tanto. Todo esto amenaza con hambre, caída del nivel de vida, agudización de las tensiones económicas y sociales, principalmente en los países menos desarrollados, y al fin y al cabo puede causar una nueva ola de migración masiva.

En este sentido, ¡Belarús llama a los países del mundo a unirse y evitar que el conflicto regional en Europa se convierta en una guerra mundial a gran escala!

Juntos y cada uno en particular, podemos hacer mucho hoy: abstenernos del suministro de armas, la guerra mediática y diferentes provocaciones, el fomento de la retórica misantrópica en los medios de comunicación, el incentivo del racismo y la discriminación por motivos nacionales, culturales, lingüísticos y religiosos, la legalización y envío de los mercenarios. Debemos trabajar juntos para oponernos a las restricciones comerciales.

Es necesario abstenerse de la destrucción de los mecanismos de cooperación multilateral y de la ONU, a lo que lleva la política actual de limitación de la participación o incluso la exclusión de los países. Desafortunadamente, vemos que la ONU ya en un futuro próximo puede repetir el destino poco envidiable de la Sociedad de las Naciones.

Estamos interesados en evitar que el conflicto se prolongue con consecuencias devastadoras para el desarrollo sostenible. Creo que tal resultado será posible sólo cuando los acuerdos legales específicos y el contexto político que los rodea, incluso en la ONU, aseguren el respeto de los intereses y preocupaciones en la esfera de la seguridad tanto de las partes de conflicto como de todas las demás partes interesadas, países pequeños y grandes, actores mundiales y regionales. ¡Tal resultado es inalcanzable con el absentismo o la abstinencia!

Aquí, según mi parecer, es apropiado recordar la cita del famoso hijo del pueblo belaruso, nuestro destacado compatriota, el ministro de Asuntos Exteriores de la URSS, Andréi Gromyko, que decía que es mejor diez años de negociaciones que un día de guerra. Compartimos este enfoque y creemos que sigue siendo relevante en las realidades más difíciles de hoy.

Belarús confía en que usted, Su Excelencia, secretario general de las Naciones Unidas, podría desempeñar un papel único e imparcial en la paleta de posibles iniciativas pacificadoras e inclusivas que facilitarían las negociaciones entre todos los interesados.

Creemos que podrá tomar una posición de mantenimiento de la paz verdaderamente estratégica, basada en el principio de la seguridad indivisible. Hemos seguido con esperanza sus recientes encuentros en Moscú y Kiev. Al mismo tiempo, esperamos contactos significativos de su parte con todas las partes involucradas en el conflicto. Porque, hablando sinceramente, todos en el mundo entienden perfectamente que contra Rusia en el territorio de Ucrania a manos de soldados ucranianos y “hasta el último ucraniano” están luchando las fuerzas que optan al liderazgo unipersonal en el mundo globalizado.

Posiblemente, es un momento de la verdad para la ONU, por el cual hemos cuidado y desarrollado esta organización durante casi 8 décadas. Es probable que, dado el daño que la falta de respeto y el menosprecio de los intereses de los socios ya han causado a las instituciones multilaterales y la confianza entre los estados, ya sea hora ni siquiera de Helsinki-2, sino de un proceso verdaderamente global y determinante con la participación de todos los actores internacionales en el espíritu de San Francisco. El resultado de este proceso deben ser acuerdos claros y transparentes sobre las reglas del nuevo orden mundial, que brinden garantías de seguridad a todos los miembros de la comunidad internacional en el futuro previsible.

Belarús siempre defenderá el mantenimiento de una agenda unificadora en todos los formatos internacionales. Estamos abiertos a una amplia cooperación con todos los estados, estructuras de integración y organizaciones internacionales.

¡Belarús está dispuesta para reuniones directas y cualquier otro trabajo con cada parte interesada para garantizar la paz y las oportunidades de vida y desarrollo para las generaciones futuras!

Atentamente, Aleksandr Lukashenko.-0-

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