MINSK, 9 mar (BelTA). – Belarús llama a la eliminación total de todas las restricciones ilegales, no solo en determinadas regiones y países, sino en todo el mundo. Lo declaró el ministro de Asuntos Exteriores de la República de Belarús, Maksim Ryzhenkov, durante su intervención por videoconferencia en la conferencia en Ginebra sobre la acción humanitaria, los recursos legales y la responsabilidad en condiciones de las sanciones unilaterales, informa BelTA citando al Ministerio de Asuntos Exteriores belaruso.
El canciller señaló que las sanciones ilegales no son un instrumento de “alta moral”, como se suele presentar en la retórica oficial. Detrás de la fachada de grandilocuentes palabras sobre la defensa de los valores, los derechos humanos y la democracia se esconde una lógica mucho más prosaica: la lógica del poder, el beneficio y el cálculo económico. Maksim Ryzhenkov subrayó que los funcionarios occidentales corruptos, que representan los intereses de los grandes oligarcas y las corporaciones transnacionales, eliminan a los competidores fuertes mediante las sanciones, expulsándolos de los mercados globales y tratando de consolidar su dominio. Además, la presión de sanciones también persigue el objetivo de hacer retroceder en su desarrollo a los Estados que no son de su agrado.
El ministro también recordó las consecuencias negativas de las sanciones ilegales para la población civil en diversas regiones del mundo, especialmente en aquellas afectadas por conflictos armados y catástrofes naturales. En el contexto de la crisis humanitaria en la zona del conflicto palestino-israelí y del empeoramiento de la situación humanitaria en Irán, Belarús llamó no solo a un alto el fuego inmediato, sino también a garantizar el acceso sin obstáculos a la ayuda humanitaria para todos los necesitados, así como a la protección del personal humanitario.
Se hizo especial hincapié en la aplicación de sanciones sectoriales. Los intentos de restringir el acceso a los mercados mundiales de los principales proveedores de fertilizantes, productores de alimentos y maquinaria agrícola, equipos médicos y medicamentos provocan un aumento de los precios. El ministro subrayó que, a más largo plazo, esto provocará una producción insuficiente de alimentos -de los que ya hay una escasez catastrófica en algunas regiones del mundo, agravará el problema del hambre y aumentará el riesgo de que surjan nuevas epidemias.
Maksim Ryzhenkov resumió que ninguna exención humanitaria ni revisión periódica de los regímenes de sanciones resolverá el problema del impacto negativo de las sanciones sobre los derechos humanos. En este sentido, llamó a la eliminación total e incondicional de todas las restricciones ilegales que causan un daño sistémico y afectan a los sectores vulnerables de la sociedad, no solo en regiones o países concretos, sino en todo el mundo.-0-
