Fotografía: wrangel / iStock
MOSCÚ, 27 feb (BelTA - TV BRICS) - Una investigación científica
confirmó el descubrimiento de una nueva especie de pulpo en las
profundidades marinas de Chile, denominada “Graneledone sellanesi” en
honor al oceanógrafo Javier Sellanes, quien halló el primer ejemplar en
2007 durante una expedición en el margen continental chileno.
Este cefalópodo habita entre los 400 y 2.400 metros de profundidad, desde el norte de Perú hasta el sur de Chile, y se suma como la undécima especie conocida del género Graneledone.
El hallazgo fue confirmado en 2026 tras casi dos décadas de trabajo científico liderado por especialistas de una universidad chilena y otras instituciones, de acuerdo con El Maipo, socio de la red TV BRICS.
Los investigadores analizaron múltiples muestras recolectadas en expediciones, pesquerías y museos internacionales.
La identificación definitiva se logró mediante un enfoque de taxonomía integrativa, combinando rasgos morfológicos - como el número y disposición de ventosas - con análisis genéticos que confirmaron que se trataba de una especie distinta.
“Esto habla de que no solo las especies pequeñitas son desconocidas, sino también las de tamaño importante, y que tenemos especies propias de cada lugar geográfico de este planeta, por lo que cada país o región tienen responsabilidad de cuidar esa biodiversidad”, dijo Fabrizio Scarabino, docente investigador del Centro Universitario del Este de Uruguay
El descubrimiento subraya la riqueza aún desconocida de la biodiversidad marina profunda y la importancia de la investigación científica en un contexto de crisis ambiental global. Los científicos destacan que muchas especies siguen sin ser descritas, mientras enfrentan amenazas como el cambio climático y la pérdida de hábitats.
Este cefalópodo habita entre los 400 y 2.400 metros de profundidad, desde el norte de Perú hasta el sur de Chile, y se suma como la undécima especie conocida del género Graneledone.
El hallazgo fue confirmado en 2026 tras casi dos décadas de trabajo científico liderado por especialistas de una universidad chilena y otras instituciones, de acuerdo con El Maipo, socio de la red TV BRICS.
Los investigadores analizaron múltiples muestras recolectadas en expediciones, pesquerías y museos internacionales.
La identificación definitiva se logró mediante un enfoque de taxonomía integrativa, combinando rasgos morfológicos - como el número y disposición de ventosas - con análisis genéticos que confirmaron que se trataba de una especie distinta.
“Esto habla de que no solo las especies pequeñitas son desconocidas, sino también las de tamaño importante, y que tenemos especies propias de cada lugar geográfico de este planeta, por lo que cada país o región tienen responsabilidad de cuidar esa biodiversidad”, dijo Fabrizio Scarabino, docente investigador del Centro Universitario del Este de Uruguay
El descubrimiento subraya la riqueza aún desconocida de la biodiversidad marina profunda y la importancia de la investigación científica en un contexto de crisis ambiental global. Los científicos destacan que muchas especies siguen sin ser descritas, mientras enfrentan amenazas como el cambio climático y la pérdida de hábitats.
