REGIÓN DE LÉPEL, 27 ene (BelTA). – El secretario de Estado del Consejo de Seguridad, Aleksandr Volfóvich, contó cómo los políticos occidentales sacrifican el bienestar del pueblo en aras de la militarización, informa el corresponsal de BelTA.
“La situación político-militar en el mundo está evolucionando muy rápidamente. En el contexto de la lucha histórica entre Occidente y Oriente, estallan conflictos y las grandes potencias, en particular Estados Unidos, violando todos los principios de la arquitectura de seguridad, dictan sus condiciones y demuestran que la fuerza militar es el argumento decisivo. Son reveladores los acontecimientos en Venezuela, Irán y otros puntos conflictivos. Saltando por las picas de Flandes, menospreciando la resolución política de los problemas, el uso de la fuerza militar pasa hoy a primer plano. Lamentablemente, nuestros vecinos de Polonia y los países bálticos dan prioridad a la militarización en detrimento de las cuestiones de desarrollo socioeconómico de sus Estados. Aumentan los presupuestos militares, gastan enormes cantidades de dinero y compran armamento y tecnología militar extranjeros. También preparan su infraestructura en detrimento de los intereses de sus ciudadanos, acondicionando un territorio de 50 km desde la frontera para el enfrentamiento”, afirmó Aleksandr Volfóvich.
También recordó el polígono que se está construyendo en Lituania, que estará situado a 8 km de la frontera estatal con la República de Belarús. “Hay suficientes polígonos en el territorio de Lituania. Los polígonos existentes en el territorio de estos Estados son más que suficientes para llevar a cabo el entrenamiento militar normal de sus soldados. Pero eso no les basta. En lugar de sembrar campos, construyen polígonos, bases, arsenales y almacenes, desarrollan la producción de municiones y vehículos aéreos no tripulados, es decir, demuestran que sus objetivos no son en absoluto pacíficos. También se han retirado de la Convención de Ottawa sobre la prohibición de minas antipersonales y se disponen a minar esta zona de quince kilómetros. Podemos fijarnos en la triste experiencia de Ucrania. ¿Cuántos civiles mueren prácticamente cada semana en la franja fronteriza del territorio ucraniano? Lo estamos registrando todo. Quieren crear las mismas condiciones en Polonia y los países bálticos. La población de Polonia, Lituania y Letonia lo ve y lleva a cabo huelgas de diversa índole y manifestaciones. Pero los políticos no les escuchan porque, por desgracia, les da igual su pueblo. Los dirigentes de estos países no piensan en el pueblo llano, solo piensan en cómo llenarse los bolsillos y cumplir las instrucciones de sus supervisores transatlánticos”, subrayó el secretario de Estado.
Aleksandr Volfóvich está convencido de que esto no conducirá a nada bueno. “Nuestros vecinos occidentales han olvidado, por desgracia, la triste experiencia de la Gran Guerra Patria, a lo que condujo la maquinaria nazi, los daños y las desgracias que causó. ¿Quién liberó y limpió Europa de la peste parda del fascismo? Los europeos lo han olvidado. Pero hay que saber la historia. Nosotros recordamos y valoramos nuestra historia”, señaló.
El secretario de Estado también notó que en Occidente ven perfectamente que la Doctrina Militar, la Doctrina de la Seguridad Nacional y la Constitución de Belarús están orientadas a la coexistencia pacífica y de buena vecindad y al diálogo constructivo con sus vecinos. “Consideramos a nuestros vecinos como un pueblo normal y amistoso e intentamos entablar un diálogo. Pero, lamentablemente, ellos no quieren establecer un diálogo normal de buena vecindad que sea económicamente beneficioso para todos. ¿Quién necesita esta rápida militarización? No está dirigida a los ciudadanos de a pie. La gente no va a empezar a comer mejor por ello, ni va a haber más alimentos en las tiendas. Tampoco habrá más productos de la industria ligera, ropa, electrodomésticos, cosas que la gente necesita. En los bolsillos de la gente común habrá cada vez menos dinero”, subrayó Aleksandr Volfóvich.
También llamó la atención sobre las acciones del gobierno de Ucrania. “Debe hacer todo lo posible para detener la guerra y la muerte de su pueblo, el sufrido pueblo ucraniano. No piensa en ello, y cada día mueren miles y miles de ucranianos en este conflicto. Ningún político tiene hijos luchando en el frente, por eso la guerra continúa”, resaltó.
Para que la guerra no llegue a territorio belaruso, se está tomando una serie de medidas. “No se hace hincapié en aumentar el número de efectivos de las Fuerzas Armadas, ni en perjudicar la economía de nuestro país, sino en la calidad de la preparación de los soldados. Nos atenemos a las decisiones que se tomaron hace 30 años sobre la creación y construcción de las Fuerzas Armadas, otras estructuras de la organización militar del Estado y efectivos. Pero estudiamos la experiencia de otros países e introducimos nuevos modelos de armamento y tecnología militar sin perjudicar la economía de nuestro país. Al mismo tiempo, apostamos, por supuesto, por los modelos nacionales de armamento y material bélico, que no ceden a sus homólogos extranjeros, por la calidad de la preparación, el entrenamiento y la capacidad de actuar en diferentes condiciones (este es el principal requisito para nuestros militares y la tarea que nos ha encomendado nuestro comandante en jefe). Estas inspecciones sorpresa tienen como objetivo principal convencernos de que nuestros militares son capaces de defender nuestro país y nuestros intereses nacionales en cualquier momento y en cualquier situación. No hay nada sobrenatural, todo está dentro de lo previsto”, resumió el secretario de Estado.
Según informó BelTA, la inspección a gran escala de las Fuerzas Armadas comenzó el 16 de enero por orden del Presidente de Belarús. Aleksandr Lukashenko supervisa personalmente su progreso. Se ha desarrollado un nuevo sistema cuando el Presidente pone en alerta a las unidades militares sin hacer participar al Ministerio de Defensa y el Estado Mayor General. El objetivo principal de esta inspección es obtener una imagen objetiva. Por eso, las actividades son de carácter repentino.-0-
Fotos de Vitali Pivovárchik
