MINSK, 28 ene (BelTA). - El secretario de Estado del Consejo de Seguridad, Aleksandr Volfóvich, habló sobre los puntos en los que el Presidente de Belarús se enfoca durante la inspección sorpresa de la preparación de las Fuerzas Armadas, informa el corresponsal de BelTA.
Al comentar el progreso de la inspección sorpresa en las Fuerzas Armadas, Aleksandr Volfóvich señaló que el comandante en jefe escucha un informe con resultados provisionales casi cada día. Según sus palabras, durante el informe del 28 de enero, se comunicó al Presidente en detalle sobre los resultados obtenidos durante los días de la inspección.
"Al Presidente le interesa, ante todo, la objetividad y el enfoque integral para resolver las tareas asignadas a la unidad militar inspeccionada. Le interesa todo, hasta el más mínimo detalle. Por supuesto, el criterio principal para evaluar cualquier organismo son las personas y el equipo. Al Presidente le interesa, en primer lugar, cuán preparados están los cuarteles generales para comprender las tareas recibidas, tomar decisiones respaldadas por cálculos. El Presidente dice: si el oficial está preparado para recibir y resolver la tarea, entonces el personal la cumplirá de todos modos. Mucho depende de la capacitación de los oficiales, y el Presidente presta mucha atención a esto", dijo el secretario de Estado del Consejo de Seguridad.
También se presta atención a cuán bien el personal y los especialistas conocen las armas y el equipo militar que se les ha confiado, y cuán profesionalmente lo utilizan para atacar objetivos en los campos de tiro.
"Al Presidente le preocupa prácticamente todo. Por supuesto, el estado de las armas y el equipo militar, los lugares designados para su almacenamiento, la dotación de suministros materiales de la unidad militar que se inspecciona. Todas estas cuestiones están sujetas a verificación", enfatizó Aleksandr Volfóvich. "Me gustaría señalar: la atención que el Presidente presta a la resolución de las tareas que él mismo ha planteado es la misma que dedica a las personas. Le interesaba cómo el personal, en un clima tan adverso, estaba vestido, calzado, alimentado, y cómo estaban preparados los puntos de calentamiento en los campos de entrenamiento. Si había té caliente, si había comida adicional durante los ejercicios de campo. Todas estas cuestiones, hasta el más mínimo detalle, interesan al Presidente".
El secretario de Estado del Consejo de Seguridad añadió que al Presidente le preocupan la resistencia física y el estado moral y psicológico del personal: "Hasta qué punto el personal, oficiales y soldados, está preparado para resolver las tareas de acuerdo con su propósito".
Al mismo tiempo, constató Aleksandr Volfóvich, solo el comandante en jefe sabe qué unidades militares y en qué plazo serán inspeccionadas. "Recibo una orden de él y, en consecuencia, cumplo sus instrucciones: voy a la unidad militar y entrego la orden al comandante. Me gustaría señalar que el análisis mostró que los comandantes reciben la orden con confianza, leen la tarea establecida por el comandante en jefe y la cumplen. Algunos mejor, otros peor. Para eso se realizan las inspecciones", añadió.
Tras la inspección, se realizará un análisis detallado teniendo en cuenta las deficiencias identificadas. Sin embargo, señaló el secretario de Estado del Consejo de Seguridad, ya se observa el deseo y la aspiración del personal de mostrar el máximo resultado. "Cada comandante debe estar preparado para cumplir la tarea. Y las tareas se definen en función de las cuestiones que enfrenta la unidad militar de acuerdo con el plan de defensa del país. Por lo tanto los militares harán lo que se les requiere. Un tanquista no volará en un avión, y un piloto no irá en un tanque", aseguró Aleksandr Volfóvich.
También recordó que el Jefe de Estado estuvo en los orígenes de la creación del Ejército belaruso. "Fue él quien tomó la decisión hace más de 30 años de crear las modernas Fuerzas Armadas belarusas en la composición y estructura organizativa y de personal en la que existen hoy. La decisión fue absolutamente correcta y oportuna. El Presidente, como nadie más, sabe qué objetivos y tareas enfrentan las Fuerzas Armadas, en qué estado deben encontrarse. Por lo tanto, no solo le interesa el curso de la inspección sorpresa, sino también cómo viven las Fuerzas Armadas", enfatizó.
El secretario de Estado aseguró: el Presidente comprende perfectamente que la garantía de seguridad de cualquier Estado son unas Fuerzas Armadas profesionalmente preparadas. "Nuestra seguridad depende de cuán preparadas y capaces sean las Fuerzas Armadas para resolver las tareas que se les asignan. Y estas inspecciones a gran escala, que se llevan a cabo por decisión del Jefe de Estado, precisamente permiten hacer un corte y evaluar el profesionalismo y la preparación de nuestras Fuerzas Armadas para la defensa de los intereses nacionales", añadió Aleksandr Volfóvich.
Según informó BelTA, la inspección a gran escala de las Fuerzas Armadas por orden del Jefe de Estado comenzó el 16 de enero. Aleksandr Lukashenko supervisa personalmente su progreso. Se ha desarrollado un nuevo sistema en el que el Presidente, sin pasar por el Ministerio de Defensa y el Estado Mayor, pone en alerta de combate a las unidades militares. El objetivo principal de esta inspección es obtener una imagen objetiva. Por eso, las actividades tienen un carácter sorpresa.-0-
