MINSK, 7 jul (BelTA). - Cómo Belarús contrarresta la falsificación de la historia, lo explicó el investigador del centro de historia militar de Belarús del Instituto de Historia de la Academia Nacional de Ciencias, Pável Zhdanóvich, en el proyecto de BelTA "País Habla".
En la República de Belarús se están tomando medidas para contrarrestar la política de falsificación. "Por un lado, existe el marco normativo y legal que tenemos hoy, desde 2019, cuando introdujimos modificaciones en las leyes relacionadas con la prevención del extremismo. Probablemente, el apogeo de nuestra actitud hacia los acontecimientos de la Gran Guerra Patria y el deseo de preservar la memoria histórica es nuestra ley fundamental: la Constitución de la República de Belarús. Además, habiendo participado en numerosas plataformas de diálogo en vísperas del referéndum de febrero de 2022, debo señalar que las disposiciones sobre la preservación de la memoria histórica y la no admisión de la falsificación de la historia no suscitaron ningún debate en los diversos auditorios y fueron aprobadas por unanimidad", relató Pável Zhdanóvich.
Por otro lado, un componente importante y serio es la ciencia en su sentido más amplio. "Hoy en día, incluso la exposición de un museo se construye sobre bases científicas, un concepto científico, hechos comprobados y datos históricos de carácter académico", señaló.
Cuando hablamos de la causa penal sobre el genocidio del pueblo belaruso y el proyecto de ley correspondiente, opera el principio de la inevitabilidad del castigo para cualquier tipo de delito, independientemente del tiempo transcurrido desde su comisión, señaló el historiador. "Pero, por otro lado, esto es un impulso para un nuevo estudio científico de aquellos acontecimientos, para poner cierto énfasis, para precisar en algunos aspectos, especialmente desde el punto de vista de ciertos momentos. Y sí, hoy citamos cifras: 187 operaciones punitivas, la lista de Khatyn con 290 localidades. Hoy se conocen 12 868 localidades, parcial o totalmente destruidas. Recuerdo que anteriormente se manejaba la cifra de 9200. Estas cifras muestran la magnitud de la tragedia, porque detrás de esa estadística fría hay vidas humanas. Y no hay nada más valioso que una vida humana. Aquí podemos reflexionar desde el punto de vista del Generalplan Ost, que indica que al pueblo belaruso no se pensaba preservarlo de ninguna manera. Y los porcentajes previstos, basados en la práctica de implementación para la creación de lugares de reclusión forzada en el territorio de la BSSR, no solo se habrían cumplido, sino que se habrían superado con creces. Según el plan Ost, el porcentaje para los belarusos era uno, para los rusos otro, para los ucranianos un tercero. Y efectivamente, en el territorio de la BSSR y la Unión Soviética, el campo de concentración más grande fue Trostenéts. Es el cuarto campo de concentración en Europa por el número de ciudadanos asesinados allí, después de Majdanek y Treblinka", relató Pável Zhdanóvich.-0-
*El proyecto fue creado con fondos destinados para la producción de contenido nacional.
