MINSK, 5 ago (BelTA). – Alrededor de dos horas duró el animado diálogo de los residentes de Soligorsk con el ministro de Cultura, Marat Márkov, durante el proyecto republicano de información y divulgación "Pulso del país: hechos, tendencias, significados", informa el corresponsal de BelTA.
En el Palacio de la Cultura de Soligorsk se reunieron representantes de empresas y organizaciones de la ciudad, del sector privado, jóvenes y jubilados. Ekaterina, que trabaja en una de las fábricas de la ciudad, preguntó sobre la basura informativa en torno a los acontecimientos del país vecino. "Hay muchas filtraciones sobre que Ucrania podría atacar Belarús o que Belarús planea atacar Ucrania. ¿Por qué se hacen estas filtraciones? ¿Cuál es la situación real en nuestro país, con una guerra a nuestro lado?", preguntó.
Marat Márkov subrayó que Belarús tiene una doctrina militar defensiva. "Incluso el Oréshnik, del que se habla constantemente por el hecho de que tenemos armas nucleares, solo indica que debemos tener la capacidad de dar una respuesta contundente si es necesario. Es decir, cualquier adversario debe entender que si viene con agresión, recibirá una respuesta. Esa respuesta será dura. Y esto solo se llama la posibilidad de evitar la guerra", explicó.
El ministro señaló que Polonia está aumentando sus fuerzas armadas de 120 000 a 300 000 efectivos, y planea llegar a 500 000. "Ha comprado más de mil tanques, pero los tanques nunca han sido un arma defensiva, siempre han sido un arma exclusivamente ofensiva. Esto también se aplica a otros sistemas militares que se están probando cerca de nuestras fronteras. La probabilidad de que nos ataquen está muy ligada a dos factores. Primero: si somos débiles, la probabilidad de ataque será mayor. Y el segundo factor: cuanto menos consolidada esté la sociedad belarusa, mayor será la probabilidad de ataque. ¿Por qué siempre hacemos referencia a 2020? Si en aquel momento no se hubiera mostrado la voluntad del poder, si las élites se hubieran tambaleado, si una parte significativa de los funcionarios hubiera traicionado al Presidente, si el Presidente, como Yanukóvich, hubiera mostrado debilidad, la probabilidad de que hubiéramos sufrido una invasión desde las fronteras occidentales a través de la provincia de Grodno habría sido muy alta. No en vano en aquel momento se vieron obligados a realizar ejercicios en la provincia de Grodno. Mostramos que el poder es fuerte, controla la situación y de ninguna manera puede permitir una invasión. Si hubiéramos estado menos consolidados, si hubiéramos mostrado debilidad en la sociedad en aquel momento, la probabilidad de que nos convirtiéramos en una zona de guerra habría sido alta. Y esta probabilidad, desgraciadamente, nos perseguirá durante al menos los próximos cinco años. Por lo tanto, hay que entender y pensar claramente qué queremos", añadió.
Stefania, de la Planta de Construcción de Viviendas de Soligorsk, preguntó al ministro cómo la atracción de mano de obra extranjera podría mejorar la situación de personal en Belarús. Marat Márkov señaló que es una cuestión compleja y muy debatida. Habló de sus años jóvenes en la época soviética, subrayando que entonces la cuestión de la nacionalidad no existía. "¿Quién eres: kazajo, uzbeko o quizás hindú, judío? Esa pregunta no se planteaba. Había personas. Podían ser buenas o malas. Creo que esta división entre buenos y malos es válida para siempre. En nuestras universidades estudian decenas de miles de ciudadanos de diferentes países y continentes, desde Japón hasta África, países asiáticos y Oriente Medio. Estudian, y algunos de ellos luego se quedan y trabajan en nuestros hospitales, policlínicas, centros educativos: enseñan, curan, etc. Y los vemos no por el color de su piel o la forma de sus ojos, sino por su profesionalidad", subrayó.
Marat Márkov afirmó que la gente se asusta con las noticias de países donde los migrantes empiezan a imponer sus condiciones y a dificultar la vida de los ciudadanos nativos. "La política de nuestro Estado se lleva a cabo para que este tipo de cosas sean inadmisibles. La persona debe estar registrada obligatoriamente y debe saber comunicarse. Ahora estas normas se establecen de forma clara y rigurosa. Este es el punto clave: si las reglas están claramente definidas, no importa la nacionalidad de la persona que trabaje aquí y aporte beneficios al Estado. Otro punto: no hay que creer todo lo que se escribe en Internet. Antes se escribía mucho sobre 40 000 paquistaníes que "mañana" iban a inundar nuestras calles, luego empezaron a escribir sobre los uzbekos. Conviene basarse en el hecho de que la televisión, los recursos de BelTA y los sitios web oficiales de otros medios de comunicación estatales a veces son muy útiles de leer", señaló.
El representante de una empresa privada, Yuri, preguntó sobre el lugar de Belarús en el emergente Oriente colectivo. "El Presidente habló de la necesidad de cooperar con China cuando apenas empezaba su mandato", recordó Marat Márkov. "China es un mercado enorme, mil quinientos millones de personas. Y esta interacción nos interesa. Oriente Medio y Oriente ya tienen las puertas abiertas, hay la Ruta de la Seda. Belarús es interesante para China porque está en el centro de Europa. Aquí hay un buen nudo de transporte para el suministro de mercancías a Europa. ¿Por qué Polonia ha moderado un poco su retórica? Porque los chinos han dejado claro que Belarús les interesa para que los productos chinos lleguen a Europa a través de ella. Pero hay otra dirección que ahora hay que considerar como se consideró a China en su momento: África. Hay mil millones de personas que necesitan comer, a quienes les gusta mucho nuestra relación calidad-precio, y en esa dirección hay que trabajar muy intensamente ahora".
La pregunta de Elvira, residente de Soligorsk, se refería a la participación del Ministerio de Cultura en el desarrollo de la pequeña empresa. Marat Márkov afirmó que en Belarús aún no se ha determinado el organismo estatal que se encargará de la industria creativa del país. "Pero ya hay esbozos y la dirección es correcta. Todos están acostumbrados a considerar el ámbito cultural como deficitario y costoso, en el que hay que invertir. Por supuesto, hay que invertir dinero de forma obligatoria. Incluso viendo este Palacio de la Cultura, me alegro de que estén en buenas condiciones. Me encantaría que todos nuestros centros culturales, teatros, museos y bibliotecas estuvieran en ese estado. Para que sea así, tenemos que aprender a ganar dinero en el ámbito cultural. Hay que invertir en cultura, pero el retorno de esas inversiones también debe crecer. Cuando una empresa privada trabaja, por lo general no pide dinero. Gana por sí misma, paga puestos de trabajo y paga impuestos. Es decir, el Estado está interesado en que haya más empresas privadas. Fomentaremos esta filosofía de ganar dinero, y para ello se están estudiando varias cuestiones relacionadas con cambios en la legislación que regula este ámbito, incluido el de los empresarios individuales que trabajan en el sector cultural", informó el ministro.
Varios participantes en el encuentro preguntaron sobre el desarrollo de la inteligencia artificial y qué profesiones podrían desaparecer debido a ella. Marat Márkov señaló que, efectivamente, con el desarrollo de la IA, algunas profesiones pueden no desaparecer, pero sí cambiar mucho, incluso en cuanto a la cantidad de personas implicadas. Especialmente en las profesiones creativas. En su opinión, la IA influirá mucho en todos.
En cuanto a la participación de Belarús en la carrera de la IA y la creación de su propio centro de inteligencia artificial, como en China, el ministro subrayó que se está trabajando en ello. "El Gobierno se ocupa de esto y presta gran atención al tema. En el Parque de Alta Tecnología se están registrando empresas que empiezan a especializarse en ello. Se están creando condiciones especiales para ellas. Esperamos no quedarnos atrás. Soy optimista y estoy convencido de que a veces un buen hallazgo o un descubrimiento puede dar una ventaja competitiva importante a un país pequeño. Por lo tanto, confiemos en que tenemos suficiente talento para ello", concluyó Marat Márkov.-0-
Fotos de Nikolái Petrov
