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12 Abril 2026, 15:00

El 65º aniversario del primer vuelo tripulado al espacio   

MINSK, 12 abr (BelTA). – El 12 de abril de 1961, hace exactamente 65 años, el cosmonauta soviético Yuri Gagarin realizó el primer vuelo tripulado de la historia al espacio, inaugurando la era de los vuelos espaciales tripulados y allanando el camino para la exploración del espacio. Por iniciativa de la Asamblea General de la ONU, el 12 de abril fue proclamado Día Internacional de los Vuelos Espaciales Tripulados.

El comienzo de la era espacial

En la primera mitad del siglo XX, los científicos de muchos países del mundo se dedicaron al desarrollo teórico de los vuelos espaciales, pero los científicos soviéticos Konstantín Tsiolkovski, Yuri Kondratiuk y Friedrich Zander se convirtieron en los clásicos reconocidos de la astronáutica. 

Se considera a Konstantín Tsiolkovski el fundador de la astronáutica moderna. En 1903 publicó la primera parte de su obra científica “La exploración del espacio cósmico por medio de los motores de reacción”, en la que demostró que el aparato capaz de realizar un vuelo espacial es el cohete. En sus trabajos, el científico también calculó la energía necesaria para superar la fuerza de la gravedad terrestre, determinó la velocidad necesaria para que el aparato saliera al sistema solar y el tiempo de vuelo. Konstantín Tsiolkovski sentó las bases del motor cohete de combustible líquido y desarrolló la teoría de los cohetes de varias etapas. Fue él quien, por primera vez, resolvió teóricamente el problema del aterrizaje de una nave espacial en la superficie de planetas en condiciones de ausencia de atmósfera.

Es interesante que la idea de utilizar un sistema de cohetes de tres etapas ya fuera propuesta en el siglo XVII por Kazimir Semenóvich, oriundo de Vítebsk. Se le considera el fundador de la tecnología espacial.  

Yuri Kondratiuk (cuyo nombre real era Aleksandr Sharguéi) en el libro “Para quienes lean con el fin de construir”, escrito en 1918-1919, independientemente de Tsiolkovski, dedujo la ecuación fundamental del movimiento de un cohete y presentó un esquema y una descripción de un cohete de cuatro etapas propulsado por oxígeno e hidrógeno. Propuso utilizar la resistencia de la atmósfera para frenar el cohete durante el descenso con el fin de ahorrar combustible. Yuri Kondratiuk calculó la trayectoria óptima de vuelo hacia la Luna. Estos cálculos fueron utilizados posteriormente por la NASA en el programa lunar Apolo. Asimismo, los estadounidenses aprovecharon su idea de llevar las naves a la órbita de un satélite artificial en los vuelos a otros planetas, y utilizar una pequeña nave de despegue y aterrizaje para el desembarco de la persona y el regreso a la nave.

Friedrich Zander abordó cuestiones relacionadas con el sustento humano en los vuelos espaciales. Propuso la idea de los invernaderos espaciales, es decir, el cultivo de plantas comestibles directamente a bordo de la nave espacial. También fue el primero en plantear la idea de que era conveniente utilizar elementos de la estructura de la nave interplanetaria como combustible.

Se considera que el inicio de la era espacial fue el lanzamiento en la Unión Soviética, el 4 de octubre de 1957, del primer satélite artificial de la Tierra, denominado PS-1 (satélite más simple-1). A los 315 segundos del despegue, todo el mundo escuchó las señales de llamada del satélite. La noticia del lanzamiento del PS-1 causó sensación en todo el mundo, y la palabra rusa “spútnik” (satélite) entró en otros idiomas. Este acontecimiento se convirtió en uno de los principales hitos del progreso y el desarrollo tecnológico de la civilización terrestre. 

El 3 de noviembre de 1957, la URSS envió al espacio el segundo satélite, con la perra Laika a bordo, que se convirtió en el primer animal cosmonauta enviado a la órbita terrestre. Los primeros animales que regresaron sanos y salvos de un vuelo espacial orbital fueron los perros Belka y Strelka. El vuelo se realizó a bordo de la nave Sputnik-5 el 19 de agosto de 1960. El contenedor eyectable en el que se encontraban las perras era una de las variantes del contenedor diseñado para futuros vuelos tripulados.

El vuelo de Gagarin y la posterior exploración del espacio

El 12 de abril de 1961, a las 9:07 hora de Moscú, tuvo lugar el histórico lanzamiento desde el cosmódromo de Baikonur de la nave espacial Vostok, pilotada por el cosmonauta soviético Yuri Alekséyevich Gagarin. Se convirtió en el primer ser humano en realizar un vuelo al espacio. Tras dar una vuelta al planeta, el cosmonauta recibió la orden de descenso. A una altura de varios kilómetros, se eyectó y realizó un aterrizaje suave. El vuelo duró 108 minutos. En el despegue, Yuri Gagarin pronunció la frase “¡Vamos!”, que posteriormente se hizo famosa. Por su primer vuelo al espacio, Gagarin fue condecorado con el título de Héroe de la Unión Soviética.
Este acontecimiento histórico abrió el camino a la exploración del espacio en beneficio de toda la humanidad. Menos de un mes después, el 5 de mayo de 1961, el primer astronauta estadounidense, Alan Shepard, viajó al espacio. Su vuelo duró más de 15 minutos.
Valentina Tereshkova, de origen belaruso, se convirtió en la primera mujer cosmonauta del mundo. Su madre, Elena Fiódorovna, a quien su hija solía llamar “mi belarusa”, nació en la provincia de Vítebsk, y su padre, Vladímir Aksiónovich, en la provincia de Moguiliov. Valentina Tereshkova realizó un vuelo espacial del 16 al 19 de junio de 1963 como comandante de la nave espacial Vostok-6, en el marco de un programa de vuelo en grupo con la nave Vostok-5, pilotada por Valeri Bykovski. La duración del vuelo fue de dos días y 22 horas y 50 minutos. Durante ese tiempo, su nave espacial dio 48 vueltas alrededor de la Tierra. Un cráter en la Luna y un asteroide, así como calles en varias ciudades, llevan el nombre de Valentina Tereshkova. 
El siguiente paso en el desarrollo de la astronáutica fue la creación, en 1964, de la nave multiplaza Vosjod. La tripulación de esta nave se alojaba en un módulo de descenso sin trajes espaciales.

La primera salida al espacio abierto la realizó el cosmonauta soviético Alekséi Leónov el 18 de marzo de 1965 desde la nave espacial Vosjod-2. El traje espacial Bérkut, utilizado para la primera salida, estaba diseñado para una estancia de 30 minutos del cosmonauta en el espacio abierto. La duración total de la primera salida fue de 23 minutos y 41 segundos (de los cuales, 12 minutos y 9 segundos – fuera de la nave).

El primer alunizaje de la historia tuvo lugar en julio de 1969, en el marco de la misión estadounidense Apolo-11. Neil Armstrong se convirtió en el primer hombre en pisar la superficie del satélite natural de la Tierra, seguido por Edwin Aldrin. Los astronautas pasaron más de dos horas en la Luna.

Es interesante que el vuelo del hombre a la Luna y el posterior desarrollo de la astronáutica fueran posibles gracias al belaruso Borís Kit, quien desde 1950 se dedicaba a la investigación espacial en Los Ángeles. Fue precisamente este científico quien ideó cómo utilizar el hidrógeno líquido como combustible espacial. En definitiva, las naves estadounidenses Apollo y Shuttle volaron al espacio con el combustible desarrollado por Borís Kit. Además, a Borís Kit se le atribuye el primer libro de texto de la historia sobre tecnología de cohetes y combustible espacial, que se convirtió por mucho tiempo en una obra de referencia para muchos científicos que trabajaban en este campo.

El 19 de abril de 1971 se puso en órbita terrestre la primera estación multifuncional Saliut. En 1975, el vuelo experimental conjunto de las naves Soyuz-19 y Apollo marcó el inicio del desarrollo de la cooperación internacional en el ámbito de la investigación y la utilización del espacio cósmico con fines pacíficos.

A lo largo de su camino, la astronáutica se ha convertido en un ámbito en el que se concentran los logros más avanzados. Entre ellos se encuentran la creación de estaciones orbitales, la realización de numerosos experimentos científicos y tecnológicos en ellas, y los vuelos a otros planetas. Muchos países han lanzado al espacio sus propios satélites artificiales de la Tierra.

En la noche del 2 de abril de 2026, en el cabo Cañaveral, Florida (EEUU), despegó la misión Artemis-2, convirtiéndose en el primer vuelo tripulado a la Luna desde 1972. Un cohete portador superpesado puso en órbita la nave Orión. Los cuatro astronautas permanecieron en órbita lunar durante siete horas, durante este vuelo, la nave espacial Orión se alejó de la Tierra a una distancia récord – unos 406,608 mil km. El récord anterior lo estableció la tripulación del Apolo 13 en 1970 – entonces, la nave se alejó de la Tierra a unos 400 mil km. Los astronautas realizaron un extenso reportaje fotográfico de la cara oculta de la Luna, captando cráteres, coladas de lava, grietas y cordilleras. Además, la tripulación observó la puesta y la salida de la Tierra sobre el horizonte lunar, así como un eclipse solar de casi una hora de duración.

Belarús: una potencia espacial

Los primeros desarrollos en el ámbito espacial en la república se remontan a principios de la década de 1960. En institutos científicos y empresas industriales se llevaban a cabo el desarrollo y la creación de los más modernos instrumentos ópticos, sistemas terrestres de control de lanzamiento de cohetes y programas de procesamiento de imágenes espaciales.

El 22 de julio de 2012, Belarús lanzó con éxito desde el cosmódromo de Baikonur, en Kazajistán, su propia sonda (BKA) – un satélite de teledetección de la Tierra, gracias a lo cual se convirtió en miembro de pleno derecho del club de potencias espaciales. Las primeras imágenes espaciales del satélite comenzaron a llegar el 29 de agosto de 2012. El lanzamiento de BKA demostró a todo el mundo que Belarús cuenta con tecnologías modernas y una industria de alto contenido tecnológico. 

La información espacial obtenida de BKA y del grupo conjunto se utiliza para garantizar la capacidad de defensa y la seguridad nacional, la vigilancia de situaciones de emergencia de origen natural y tecnológico, el estudio del estado y la previsión del desarrollo de los paisajes naturales, la agricultura, la gestión del catastro estatal, el diseño, la reconstrucción y la construcción de carreteras. Las imágenes espaciales constituyen la base para la elaboración de mapas topográficos y cartas de navegación, y se utilizan ampliamente en la prospección geológica y en la formación aeroespacial.

En 2013, la Asamblea General de las Naciones Unidas admitió a Belarús en el Comité de Investigaciones Espaciales con Fines Pacíficos.

En enero de 2016 en Belarús se materializó un proyecto de creación de un sistema nacional de comunicaciones y radiodifusión por satélite. Desde el cosmódromo chino Xichang se lanzó con éxito un cohete portador con el primer satélite de telecomunicaciones belaruso Belintersat-1. Está diseñado para la transmisión de señales de radio y televisión, así como para proporcionar acceso a Internet. El presidente de China, Xi Jinping, señaló en un telegrama de felicitación dirigido al Presidente de Belarús, Aleksandr Lukashenko: “El proyecto del satélite de comunicaciones Belintersat-1 constituye una importante materialización de las relaciones de asociación estratégica integral entre Belarús y China, así como un importante resultado de la cooperación entre ambos países en el ámbito del desarrollo espacial”.

En enero de 2020 en la Academia Nacional de Ciencias de Belarús se celebró la primera reunión del Consejo Interestatal sobre el Espacio de los Estados miembros de la CEI. 

En enero de 2021, la Academia Nacional de Ciencias de Belarús se adhirió a la Carta Internacional “El Espacio y las Grandes Catástrofes” como miembro de pleno derecho.

A lo largo de toda la historia de la exploración espacial, varios nacidos en Belarús han estado en el espacio. Piotr Klimuk realizó su primer vuelo espacial en diciembre de 1973 como comandante de la nave Soyuz-13. Cuenta en su haber con tres vuelos espaciales con una duración total de 78 días. Vladímir Kovaliónok ha estado en el espacio en tres ocasiones, pasando allí un total de 216 días, incluyendo más de dos horas en el espacio abierto. El cosmonauta Oleg Novitski, durante su primer vuelo, encabezó la tripulación principal que el 23 de octubre de 2012 partió hacia la Estación Espacial Internacional (EEI). El 17 de noviembre de 2016, durante su segundo vuelo espacial, desplegó a bordo de la EEI la bandera nacional de Belarús y tomó desde el espacio fotografías de Minsk y otras ciudades de nuestro país. En total, Novitski realizó cuatro vuelos espaciales con una duración total de 545 días y llevó a cabo tres salidas al espacio abierto. 

En 2018 se erigió en la calle de los Cosmonautas de Minsk un monumento en honor a tres cosmonautas: Piotr Klimuk, Vladímir Kovaliónok y Oleg Novitski. 

El 23 de marzo de 2024 partió hacia el espacio la primera mujer cosmonauta de la Belarús soberana: Marina Vasilévskaya. Realizó un vuelo espacial desde el cosmódromo de Baikonur a la Estación Espacial Internacional como parte de la tripulación principal de la 21ª expedición. Esta también incluía al piloto-cosmonauta Oleg Novitski y a la ingeniera de a bordo y astronauta de la NASA Tracy Dyson. La duración del vuelo fue de 14 días, de los cuales 12 se pasaron en el segmento ruso de la EEI. Marina Vasilévskaya llevó a cabo un programa científico elaborado por la Academia Nacional de Ciencias de Belarús en colaboración con Roscosmos y la Academia de Ciencias de Rusia.
El 11 de abril de 2024, en una ceremonia solemne celebrada en el Palacio de la Independencia, el Presidente de Belarús, Aleksandr Lukashenko, entregó a Marina Vasilévskaya la medalla de Heroina de Belarús, así como el certificado de cosmonauta. El Jefe de Estado destacó: “Esta es la mayor victoria de nuestro país. Nuestro pueblo lo ha merecido”. Aleksandr Lukashenko aseguró que Belarús seguirá avanzando hacia el desarrollo de las tecnologías espaciales: “Haremos todo lo posible, y aún nos queda mucho por hacer”.
Rusia es un socio importante de Belarús en el marco de la cooperación en el ámbito espacial. Actualmente se está llevando a cabo el programa del Estado de la Unión “Kompleks SG”, en cuyo marco se están construyendo tres pequeñas sondas. Dos de ellas las fabrica Rusia y una – Belarús. Su fabricación finalizará este año, y el lanzamiento a órbita está previsto para 2027. Además, en estos momentos se están desarrollando dos proyectos prometedores: Kompozit-SG (desarrollo de materiales compuestos para el espacio) y Resurs-SG (aumento de la vida útil de las sondas en el espacio).

La historia de la participación de Belarús en la exploración del espacio se refleja en el documental “Nuestro espacio”, presentado por Belarusfilm en 2025. La película destaca la contribución de los científicos e ingenieros belarusos al desarrollo de la tecnología espacial y de cohetes, muestra las historias personales de los cosmonautas que han dado fama a Belarús en órbita y narra proyectos prometedores que abren nuevos horizontes para la astronáutica nacional. La película está repleta de imágenes de archivo poco comunes y de emocionantes tomas de naves espaciales, que permiten sentir la grandeza del espacio y el orgullo por la contribución de Belarús a su exploración.-0- 
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