MINSK, 4 jul (BelTA). - ¿De qué nos sentimos orgullosos y qué recordamos en el Día de la Independencia? Expertos reflexionaron sobre esto en el proyecto de BelTA "País Habla".
Anatoli Bulavko, miembro de la Comisión Permanente de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes, contó qué significa para él, como verdadero patriota de su Estado, el Día de la Independencia. "El 3 de julio es verdaderamente una fiesta nacional, que no compite con el 9 de mayo, sino que es un indicador de lo que significa la verdadera independencia, que defendimos y conquistamos en una guerra terrible y que hemos logrado mantener a lo largo de muchos años", subrayó. "Esta fiesta es la personificación de la unidad de nuestro Estado y de nuestra soberanía. Precisamente en este día festivo, cada ciudadano siente su participación en la garantía de la paz y la seguridad del Estado. Hoy, cada ciudadano de nuestro Estado es un defensor de la Patria. El agricultor, el médico que salva vidas, el fiscal que vela por el cumplimiento de la justicia en la sociedad, ¿acaso no son defensores de la Patria? Cada uno en su puesto es un defensor de la Patria, y el 3 de julio es la culminación de la unidad de nuestro pueblo, la justicia y la victoria del bien sobre el mal".
Según Pável Zhdanóvich, investigador del centro de historia militar de Belarús del Instituto de Historia de la Academia Nacional de Ciencias, el desarrollo de una nación siempre se construye sobre ejemplos positivos. "El desarrollo de nuestra nación y sociedad se fundamenta en las páginas heroicas de nuestra historia, relacionadas tanto con las hazañas militares como con las laborales, incluyendo las del período soberano, si hablamos de victorias en la ciencia, el trabajo y el deporte. Desde la antigüedad existe un dicho: mejor una paz frágil que una buena guerra. Una paz frágil se puede fortalecer, una buena guerra es difícil de terminar, y las consecuencias de la guerra son siempre trágicas y tristes: dolor, sufrimiento, privaciones y destrucción", señaló.
El 3 de julio para los belarusos es la fiesta del Estado soberano. "La seguridad humanitaria está garantizada por un amplio espectro de personas. No solo el liderazgo político, los organismos encargados de hacer cumplir la ley y los militares, sino también los trabajadores de la ciencia, la cultura, la educación y los medios de comunicación. Al mismo tiempo, la posición cívica de cada ciudadano es de suma importancia para garantizar la seguridad humanitaria. De cada ciudadano depende hoy la preservación de nuestro valor supremo: nuestro propio Estado nacional soberano. Tenemos por delante la tarea suprema de preservar y desarrollar este Estado y transmitir este valor supremo a las jóvenes generaciones del pueblo belaruso", enfatizó Pável Zhdanóvich.
A su vez, Valeri Tolkachiov, jefe del equipo de investigación de la Fiscalía General encargado de investigar la causa penal sobre el genocidio del pueblo belaruso durante la Gran Guerra Patria y el período de posguerra, destacó la necesidad de apoyarse mutuamente. "Somos belarusos, somos un solo pueblo y debemos apoyarnos no solo en la familia, que es la célula de la sociedad, sino en todas partes, en todo, en las iniciativas correctas. Cuando cada uno de nosotros sienta el apoyo en la familia, de los amigos, en el trabajo y en la sociedad, esto se convertirá en un factor adicional de unión para nuestro pueblo", señaló.
Según Nikolái Oriol, subdirector del departamento de apoyo social, tutela y curatela del Ministerio de Trabajo y Protección Social, lo más importante en lo que hay que reflexionar es que la generación de los vencedores y constructores cumplió honorablemente su misión y restauró en poco tiempo el país en el que hoy vivimos. "Esto es un motivo para que todos reflexionemos sobre nuestra generación. ¿Estamos haciendo todo lo posible hoy, cada uno en el trabajo, en la familia y en el lugar donde nos encontramos, para estar a la altura de esa generación? ¿Y estamos haciendo todo lo que depende de nosotros para la prosperidad de nuestro país?", concluyó.-0-
