MINSK, 3 ago (BelTA). - En la búsqueda de puntos políticos, en Riga se volvieron a olvidar de la gente. Así se afirma en la declaración del Ministerio de Asuntos Exteriores de Belarús en relación con el cierre de la frontera por parte de Letonia con nuestro país, informa el corresponsal de BelTA.
El representante oficial de la Cancillería belarusa, Ruslán Varankov, quien dio a conocer la declaración a los periodistas, subrayó que las referencias a un fallo técnico en el puesto de control letón parecen francamente poco convincentes.
"Esto resulta especialmente poco convincente en comparación con las declaraciones de los propios conductores, a quienes se les recomendó dar la vuelta en cumplimiento de la instrucción escrita del ministro del Interior de Letonia, el señor Dombrava", señala la declaración.
"Es evidente que detrás de la supuesta avería se esconde otro eslabón en la cadena de instrumentalización del tema de la frontera. El hecho de que la decisión sobre el cierre efectivo fuera tomada urgentemente por el propio jefe del Ministerio del Interior, Janis Dombrava, líder de una de las fuerzas políticas, no deja dudas sobre la naturaleza electoral de este cínico paso, en vísperas de las elecciones a la Saeima de Letonia, fijadas para el 3 de octubre", se menciona en el documento.
En esta misma línea se encuentran los recientes llamamientos del mismo ministro a los ciudadanos letones para que renuncien a viajar a Belarús.
"Y esto, a pesar del considerable interés de los letones por viajar a nuestro país", señalaron en la Cancillería. "Lo que más sorprende es que, en la búsqueda de puntos políticos, en Riga se hayan vuelto a olvidar de la gente. Nadie se tomó la molestia de notificar a los ciudadanos con antelación, convirtiéndolos en moneda de cambio en el juego político. La situación copia a la perfección la práctica de las autoridades lituanas a finales de 2025, cuando la frontera también se cerró sin previo aviso bajo un pretexto inventado".
"Además, estas acciones irresponsables causan un daño considerable al comercio internacional, socavando las rutas de tránsito entre la Unión Europea y China, así como con los países de Asia Central, y golpean los intereses económicos de la misma Letonia", está convencida la Cancillería. "En este sentido, no estaría de más que los órganos competentes letones llevaran a cabo su propia investigación y averiguaran dónde se produjo realmente el fallo: si en los sistemas informáticos o en el sesgo político de su dirección. Es significativo que en la frontera con Rusia los "problemas técnicos" no existan y el tráfico continúe".
"Consideramos lo ocurrido como un nuevo atropello de esos mismos "valores europeos" de los que tanto gustan hablar en los Estados bálticos. La libertad de circulación de los ciudadanos ha sido nuevamente sacrificada de manera grosera en aras de la coyuntura política interna del momento", se afirma en el Ministerio de Asuntos Exteriores de Belarús. "Por lo demás, incluso si realmente hubo fallos en los sistemas, difícilmente Letonia ingresó en la UE en su momento para alcanzar semejante nivel de estabilidad tecnológica".
En relación con este paso hostil, la parte belarusa se reserva el derecho de tomar medidas de respuesta contra Letonia, incluidas las de carácter asimétrico, para proteger los intereses nacionales y los ciudadanos de Belarús.
"Toda la responsabilidad por las consecuencias de este tipo de decisiones recae sobre la Riga oficial", concluye la declaración.-0-
