Fotografía: Tatiana Terekhina / iStock
MOSCÚ, 16 ene (BelTA - TV BRICS) - Los investigadores del Instituto
de Química A. M. Butlerov de la Universidad Federal de Kazán han creado
un sensor electroquímico de ADN único que permite analizar la acción de
los antioxidantes naturales en bebidas. El desarrollo ayuda a evaluar
qué tan eficazmente el café, el té, el vino y los jugos protegen el ADN
de daños. Así lo informa el sitio web del Ministerio de Ciencia y
Educación de Rusia.
La innovación es de alta tecnología y ecológicamente segura. El biosensor combina varias soluciones, integrando nanotecnologías modernas y principios de química verde.
Los científicos utilizaron nanomateriales de carbono —estructuras con alta conductividad eléctrica y biocompatibilidad—, que garantizan la sensibilidad del sensor y la estabilidad de las señales durante el análisis.
“Los antioxidantes de distinta naturaleza afectan de manera diferente la respuesta del sensor. El posterior procesamiento matemático puede ayudar a identificar la contribución de componentes individuales en la señal total”, explicó Anastasía Malanina, ingeniera principal del Departamento de Química Analítica del Instituto de Química A. M. Butlerov de la Universidad Federal de Kazán.
En los últimos años, se ha prestado cada vez más atención al problema del daño al ADN. El estrés oxidativo, proceso en el que los radicales libres atacan las células y su material genético, se considera uno de los principales factores del envejecimiento y un desencadenante del desarrollo de patologías graves, incluidas enfermedades oncológicas y neurodegenerativas.
El nuevo sensor, durante el análisis, se expone a un agente que genera radicales libres, de manera similar a cómo el ADN se daña en el organismo durante el estrés oxidativo. El analizador modela el proceso de daño de la biomolécula de ADN y luego evalúa qué tan eficazmente la bebida probada puede prevenir estos daños.
Según los desarrolladores, el nuevo sensor permitirá analizar las bebidas desde el punto de vista de su eficacia biológica. El desarrollo también puede usarse para estudiar los mecanismos de daño y protección del ADN, lo cual es relevante para biología molecular, biofísica, farmacología y química médica.
La innovación es de alta tecnología y ecológicamente segura. El biosensor combina varias soluciones, integrando nanotecnologías modernas y principios de química verde.
Los científicos utilizaron nanomateriales de carbono —estructuras con alta conductividad eléctrica y biocompatibilidad—, que garantizan la sensibilidad del sensor y la estabilidad de las señales durante el análisis.
“Los antioxidantes de distinta naturaleza afectan de manera diferente la respuesta del sensor. El posterior procesamiento matemático puede ayudar a identificar la contribución de componentes individuales en la señal total”, explicó Anastasía Malanina, ingeniera principal del Departamento de Química Analítica del Instituto de Química A. M. Butlerov de la Universidad Federal de Kazán.
En los últimos años, se ha prestado cada vez más atención al problema del daño al ADN. El estrés oxidativo, proceso en el que los radicales libres atacan las células y su material genético, se considera uno de los principales factores del envejecimiento y un desencadenante del desarrollo de patologías graves, incluidas enfermedades oncológicas y neurodegenerativas.
El nuevo sensor, durante el análisis, se expone a un agente que genera radicales libres, de manera similar a cómo el ADN se daña en el organismo durante el estrés oxidativo. El analizador modela el proceso de daño de la biomolécula de ADN y luego evalúa qué tan eficazmente la bebida probada puede prevenir estos daños.
Según los desarrolladores, el nuevo sensor permitirá analizar las bebidas desde el punto de vista de su eficacia biológica. El desarrollo también puede usarse para estudiar los mecanismos de daño y protección del ADN, lo cual es relevante para biología molecular, biofísica, farmacología y química médica.
