Fotografía: Imagen generada por inteligencia artificial
MOSCÚ, 30 mar (BelTA - TV BRICS) - Investigadores de la
Universidad Federal del Lejano Oriente (FEFU, por sus siglas en inglés),
en colaboración con colegas de organizaciones científicas de Rusia y
China, han desarrollado un fósforo cerámico compuesto (material que
convierte energía en emisión luminosa) capaz de soportar altas cargas
bajo excitación láser y garantizar una reproducción cromática de alta
calidad. Según se informa en el sitio web de la universidad, el nuevo
material podría aplicarse en faros de automóviles de nueva generación,
sistemas de observación en aguas profundas, navegación aeroespacial y
equipamiento quirúrgico.
Los investigadores subrayan que la iluminación láser presenta varias ventajas frente a la tecnología LED: la eficiencia del láser prácticamente no disminuye al aumentar la corriente eléctrica, y las propias fuentes se caracterizan por una mayor potencia y brillo. Por esta razón, los diodos láser blancos de ultraalta luminosidad se utilizan en faros de automóviles, proyectores para equipos aeronáuticos y submarinos, así como en operaciones de búsqueda y rescate. Sin embargo, los fósforos más comunes tienden a sobrecalentarse bajo excitación láser y no permiten lograr una iluminación de espectro completo con tonos naturales. Los científicos rusos encontraron una solución a esta limitación.
El equipo seleccionó cuidadosamente la composición para que la cerámica combinara parámetros óptimos de eficiencia luminosa e índice de reproducción cromática sin pérdida de brillo. Los desarrolladores integraron en un solo material dos componentes: óxido de aluminio resistente al calor y un granate de aluminio, gadolinio y galio activado con iones de cerio. Los experimentos demostraron que la nueva cerámica presenta una resistencia al calentamiento bajo excitación láser varias veces superior a la de los fósforos ampliamente utilizados.
Sobre la base de este material se creó un prototipo de fuente de iluminación cuyo espectro es cercano a la luz natural diurna. Los objetos iluminados con este sistema se perciben de forma más natural en comparación con los fósforos tradicionales, cuyo color de emisión varía entre el verde amarillento y el azul frío.
El compuesto cerámico desarrollado puede emplearse para fabricar faros que iluminen con mayor intensidad y alcance que sus equivalentes, manteniendo la seguridad para la vista. Entre los ámbitos de aplicación más prometedores también se encuentran la tecnología quirúrgica - donde la precisión en la reproducción del color es crítica - , así como los sistemas de observación en aguas profundas y la navegación aeroespacial.
Los investigadores subrayan que la iluminación láser presenta varias ventajas frente a la tecnología LED: la eficiencia del láser prácticamente no disminuye al aumentar la corriente eléctrica, y las propias fuentes se caracterizan por una mayor potencia y brillo. Por esta razón, los diodos láser blancos de ultraalta luminosidad se utilizan en faros de automóviles, proyectores para equipos aeronáuticos y submarinos, así como en operaciones de búsqueda y rescate. Sin embargo, los fósforos más comunes tienden a sobrecalentarse bajo excitación láser y no permiten lograr una iluminación de espectro completo con tonos naturales. Los científicos rusos encontraron una solución a esta limitación.
El equipo seleccionó cuidadosamente la composición para que la cerámica combinara parámetros óptimos de eficiencia luminosa e índice de reproducción cromática sin pérdida de brillo. Los desarrolladores integraron en un solo material dos componentes: óxido de aluminio resistente al calor y un granate de aluminio, gadolinio y galio activado con iones de cerio. Los experimentos demostraron que la nueva cerámica presenta una resistencia al calentamiento bajo excitación láser varias veces superior a la de los fósforos ampliamente utilizados.
Sobre la base de este material se creó un prototipo de fuente de iluminación cuyo espectro es cercano a la luz natural diurna. Los objetos iluminados con este sistema se perciben de forma más natural en comparación con los fósforos tradicionales, cuyo color de emisión varía entre el verde amarillento y el azul frío.
El compuesto cerámico desarrollado puede emplearse para fabricar faros que iluminen con mayor intensidad y alcance que sus equivalentes, manteniendo la seguridad para la vista. Entre los ámbitos de aplicación más prometedores también se encuentran la tecnología quirúrgica - donde la precisión en la reproducción del color es crítica - , así como los sistemas de observación en aguas profundas y la navegación aeroespacial.
